abril 12, 2016
Diagnóstico Serológico de Tuberculosis
Utilización del antígeno P32 y el antígeno SLIV, para el diagnóstico
rápido y precoz de la tuberculosis por la serología (ELISA) en el
Hospital Regional IHSS en San Pedro Sula, Honduras
Dubón J. M.*, L. Rigouts**, Portaels Franqoise*
RESUMEN
Hemos examinado 148 muestras de suero provenientes
de enfermos sufriendo de tuberculosis pulmonar (examen
directo del esputo positivo) y extrapulmonar
(ganglionar). De esos mismos pacientes, la serología
VIH fue efectuada.
Según los resultados de la serología ELISA P32 y el
antígeno sulfolipídico SL IV, la sensibilidad de la prueba
donó valores muy bajos, de 48.6% para el antígeno P32
y 21.4% para el SL IV. La especificidad de la prueba fue
de 76.9% para el antígeno P32.
RESUME
Nous avons testé 148 échantillons de serums provenant
de malades atteints de tuberculose pulmonaire (examen
direct du crachat positif) et extrapulmponaire
(ganglionnaire). Parmi ees mémes patients nous avons
fait la sérologie VIH. Les résultats de la sérologie ELISA
O32 et l'antigéne sulpholipide SL TV, concernent leur
sensibilité et leur spécificité. Des valeurs tres basses ont
Patólogo Clínico y Microbiólogo Médico, Hospital Regional
IHSS, San Pedro Sula, Honduras.
Departamento de Microbiología, Instituto de Medicina
Tropical, Prince Leopold, Ambires, Bélgica.
été trouvées (sensibilité de 48.6% pour la P32 et 21.4%
pour le SL TV. La spécificité était de 76.9% pour la P32).
Palabras Claves. Antígeno Proteína P32, Antígeno
Sulfolípido IV, ELISA, VIH, Tuberculosis.
INTRODUCCIÓN
Las muestras que hemos examinado fueron provenientes
de enfermos sufriendo de tuberculosis pulmonar o
extrapulmonar (ganglionar diagnosticada por la
clínica de neumología y el laboratorio (examen
directo de esputo o biopsia), en el hospital del Seguro
Social en San Pedro Sula. Esta es la segunda ciudad
de Honduras, donde la incidencia de la tuberculosis
pulmonar fue de 9 por 10,000 habitantes en 1991.m
Los resultados que hemos obtenido por la serología
utilizando como antígeno la proteína p32 puede tener
un interés para la serología de la tuberculosis, como
condición de poder aumentar la sensibilidad del examen.
Otra de las investigaciones sobre la utilización de
diferentes antígenos lipídicos (lípidos purificados de
M. tuberculosis y lípidos sintéticos) hemos también
realizado la determinación de los anticuerpos VIH por
el método de aglutinación serodia (kit comercial), en
46 REVISTA MEDICA HONDUREÑA - VOL. 61 -1993
Alguna de las muestras para hacer una comparación
entre los sujetos infectados por el virus VIH y la
serología de tuberculosis positiva.
MATERIAL Y MÉTODOS.
Material Los sueros
En el estudio todos los pacientes afectados por la tuberculosis
pulmonar y extrapulmonar, fueron casos
nuevos diagnosticados en el servicio de Neumología
del Hospital. Hemos incluido entre los controles, los
pacientes no tuberculosos pero presentando otra
patología tropical, para ver la existencia o no de
reacciones cruzadas. Los controles sanos fueron también
recolectados en el laboratorio de transfusión sanguínea
del hospital.
Todas las muestras de suero fueron enviadas en tubos
nunca a los cuales se les agregó azida de sodio al
0.01% según el método recomendado por F.
Portaels, Micobacteriología IMT enviados al Instituto de Medicina Tropical de
Amberes, Bélgica por correo. A su llegada todos
fueron guardados a -20 °C, antes de ser analizados.
Las 148 muestras de sueros pueden ser subdivididos en
4 grupos, según su procedencia, (cuadro 1).
GRUPO I.
a) 93 pacientes afectados de tuberculosis pulmonar,
VIH + = 22, VIH (-) = 30. VIH no efectuados = 41.
b) 3 pacientes afectados de tuberculosis
extrapulmonar, (ganglionar), VIH (+) = 2, VIH (-) = 1.
GRUPO II.
40 pacientes controles sanos.
GRUPO III.
12 pacientes afectados de enfermedades tropicales
como la tripanosomiasis (enfermedad de Chagas).
VIH (-).
NT = No examinados TB=tuberculoso Los
Antígenos
a) La P32, antígeno proteico ha sido purificado por J.
De Bruyn en el Instituto Pasteur de Brabant y ha
sido enviado al laboratorio de Micobacteriología
del Instituto de Medicina Tropical. Se trata de un
antígeno proteico identificado como Ag. 85 dentro
de sistema de referencia BCG (Bacilo de Calmette)
í3'1). Es purificado a partir de filtrados de cultivos
de M. bovis BCG privados de Zinc.
b) El sulfolípido SL TV es un antígeno lipídico, las
investigaciones efectuadas con los antígenos
lipidíeos han sido efectuadas con el sulfolípidos
IV, aislado del M. tuberculosis por cromatografía
efectuado por F. Papa, en el Instituto Pasteur de
París (5). Se trata del sulfato 23 diacyl trehalosa-2'
(6), su interés por el serodiagnóstico de la tubercu
losis ha sido revelado por los trabajos de Craud y
Colab. (s).
A fin de comparar la sensibilidad del ELISA-SLIV
y el ELISA P32, hemos efectuado los exámenes
utilizando los sueros positivos por ELISA P32, es
decir 14 sueros de pacientes con tuberculosis
pulmonar.
Método ELISA P32
Antígeno
El antígeno purificado en el Instituto Pasteur de Brabant
es utilizado para efectuar el coating de las placas
REVISTA MEDICA HONDUREÑA - VOL. 61 -1993
Los controles con infecciones tropicales como la
tripanosomiasis son en número de 12. Dentro de este
grupo, 10 casos son negativos a la P32, contra 2 casos
falsos positivos, sea una especificidad de 833%.
Los resultados obtenidos por los diferentes autores
sobre la investigación de anticuerpos IgG, por el
método ELISA han sido efectuados con antígenos
diferentes y sobre grupos de enfermos y controles muy
variables.
La sensibilidad del test ELISA varía de 51% a 97.5% en
función de la localización de la tuberculosis y del
antígeno utilizado. Las especificidades obtenidas por
los autores varían también de 31.8% a 100%.
En nuestro estudio hemos obtenido una sensibilidad de
47.5% por todos los tuberculosos. Los resultados parecen
ser variables, con el antígeno P32 Turneer y Col. (11) han
encontrado una sensibilidad de 63% en los infantes con
una tuberculosis pulmonar en Bélgica (11), mientras que
los resultados obtenidos en Burundi í2), 51% de
sensibilidad son comparables a los encontrados en
nuestro estudio. En las regiones de alta prevalencia, los
casos llegan en un estado avanzado de enfermedad, con
una taza muy elevada de anticuerpos. La pérdida de
sensibilidad del examen podría explicarse por una
pérdida de actividad antigénica del antígeno P32 seguido
de una mala conservación o pérdida de anticuerpos
debido a la congelación de las muestras y a la adición de
azida de sodio.
A fin de verificar la influencia del modo de conservación
de los sueros sobre la pérdida eventual de anticuerpos
antituberculosos, proponemos comparar los resultados
obtenidos con sueros conservados a + 4 °C sin azida y
los mismos sueros sin adicionarles azida. La taza de
anticuerpos será en cada caso examinada antes y después
de la congelación a - 20 °C.
La especificidad mencionada dentro de la literatura
varía de 31.8% a 100% en función del antígeno utilizado
del lugar de estudio y sobre todo de los grupos controles
utilizados, ZattayCol. (12) encontraron una especificidad
de 90%, como Kiran y Col. (13) en India y Turneer y Col.
(11) en Bélgica utilizando todos los controles de pacientes
sanos, y respectivamente los antígenos PPD y P32.
Nuestro estudio muestra una especificidad de 75%
utilizando como grupo control pacientes sanos. Por el
contrario, si se utiliza como controles sujetos sanos y
pacientes con una infección no tuberculosa, la
especificidad encontrada fue de 76.5%.
Esta investigación ha sido efectuada para conocer la
existencia de reacciones cruzadas como lo había
observado Zattlatl2). Como sabemos que a nivel de la
membrana de las bacterias, existen las proteínas de
"choque" que, cuando la bacteria se encuentra en
período de "stress", seguido a una agresión exterior,
induce la producción de anticuerpos no específicos.
TRABAJO CIENTÍFICO ORIGINAL 49
En ese caso el problema viene a ser más complicado
para el método serológico y hay que pensar en el uso de
anticuerpos monoclonales.
En nuestro estudio no observamos reacciones cruzadas
con la enfermedad de Chagas.
Por las tuberculosis pulmonares activas, Torgal y Col.
(11) que utilizan como antígeno, el glipídico fenólico
PGL-TB1, obtiene una sensibilidad de 97.5%, mientras
que Crauad y Col. m obtiene una sensibilidad de 59%
con el antígeno lipídico SL IV que es un sulfolípido.
Nuestra sensibilidad es muy baja (21.4%), comparada a
la obtenida con la P32. A primera vista pareciera que el
test ELISA SL IV sea menos sensible que el test ELISA
P32. Sería por lo tanto mucho mejor de examinar un
mayor número de sueros antes de obtener conclusiones
definitivas.
De una manera general, sería interesante analizar varias
centenas de muestras de sueros dentro de una población
muy grande. Habría también de determinar si el antígeno
P32 pierde su actividad durante un período determinado
y si la conservación y transporte 4e sueros ejercen una
influencia sobre la taza de anticuerpos IgG medidos.
La infección VIH no influye en la sensibilidad del test
ELISA P32. Estos resultados concuerdan con aquellos
obtenidos precedentemente con el Antígeno 60<8 br="" estos="">resultados son importantes porque la tuberculosis está
asociada a la infección VIH, en las regiones donde la
prevalencia de las dos infecciones es elevada.
Esta asociación debe de estar presente en los clínicos
que deberán pensar en la posibilidad de una tuberculosis
en todo paciente VIH(+) e inversamente, en una infección
VIH en todo paciente al cual un diagnóstico de tuberculosis
es efectuado. La puesta en ruta de un tratamiento
precoz, es por lo tanto más importante ya que la
enfermedad es contagiosa.
CONCLUSIONES
La sensibilidad y la especificidad han sido estudiadas
en 14 sueros provenientes de Honduras. Se trata de 93
muestras de pacientes con tuberculosis pulmonar, 3
pacientes con tuberculosis extrapulmonar(ganglionar).
12 muestras de pacientes con enfermedad de Chagas y
40 muestras de controles sanos.
El estudio de la sensibilidad con la prueba ELISA P32,
donó valores de 48.6 % para la tuberculosis pulmonar y
33% para la tuberculosis extrapulmnar. Estos dos valores
son muy bajos considerando que en el país la prevalencia
de la enfermedad es elevada.
La especificidad de la prueba ELISA P32 es de 75% para
los controles sanos, esto corresponde a los resultados
obtenidos en otros estudios, por lo tanto en nuestro
estudio, la especificidad no es influenciada por la
enfermedad de Chagas. La sensibilidad de la prueba
ELISA SL IV es muy baja (21.4%), comparada con la
encontrada con la P32 (48.6%).
Es posible que estos valores muy bajos de sensibilidad
sean debidos a una pérdida de anticuerpos unida a los
modos de conservación de los sueros. Deben de
compararse diversos modos de conservación de sueros
a fin de elucidar este problema.
Dentro de las condiciones de nuestro trabajo, la serología
de la tuberculosis no parece presentar una ventaja
comparado al diagnóstico clásico de la enfermedad por
el examen directo.
AGRADECIMIENTO
Este trabajo se llevó a cabo gracias a la colaboración de
la Fundación Padre Damien de Bruselas, Bélgica.
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Uso de la prueba de PCR para el diagnóstico de brucelosis en comunidades rurales de Nuevo León dedicadas a la producción caprina.
GACETA MÉDICA DE MÉXICO ARTÍCULO ORIGINAL
Correspondencia:
*Alberto Morales-Loredo
Universidad Autónoma de Nuevo León, UANL, CDA.
Francisco Villa s/n. Nte.
Col. Ex Hacienda El Canadá, C.P. 66054
Gral. Escobedo, N.L., México
E-mail: amorales@lcrn.mx
Fecha de recepción: 22-09-2014
Fecha de aceptación: 13-01-2015
PERMANYER
www.permanyer.com
Contents available at PubMed
www.anmm.org.mx Gac Med Mex. 2015;151:620-7
Resumen
Objetivo: Comparar la prueba PCR, para la detección de Brucella spp, en muestras de sangre humana, con respecto a rosa
de Bengala (RB), aglutinación estándar en placa (MAP), 2-mercaptoetanol (2-ME) y hemocultivo establecidas en la NOM
022-SS2-1994, en cuanto a sensibilidad y especificidad. Material y métodos: En el año 2005, se muestreó a 92 personas de
los municipios de Anáhuac y Sabinas Hidalgo, Nuevo León (N.L.), en donde se registró un brote de brucelosis en humanos.
A partir de sangre completa, se realizó el hemocultivo y se obtuvo ADN. Se amplificó un fragmento de 223 pares de bases
de la secuencia que codifica para una proteína de 31 kDa específica del género Brucella. Resultados: La PCR detectó
23 muestras positivas. La sensibilidad y especificidad de PCR comparada con RB fue de 44.68 y 95.56%, respectivamente.
Comparada con MAP fue de 51.61 y 88.52%, mientras que con 2-ME fue de 53.57 y 87.50%. Cuando se comparó con el
aislamiento bacteriano, se obtuvo un 100.0% de sensibilidad y 80.23% de especificidad considerando tanto personas
positivas como negativas para serología. Conclusiones: La prueba de PCR puede ser una herramienta alternativa al cultivo
bacteriano, en el diagnóstico de brucelosis humana.
PALABRAS CLAVE: Brucella spp. PCR. Serología.
Abstract
Objective: The aim of this study was to evaluate the sensitivity and specificity of polymerase chain reaction for detection of
Brucella spp in human blood samples compared with the serological tests and blood culture. Material and Methods: In 2005,
a total of 92 people were sampled from the towns of Anahuac and Sabinas Hidalgo, Nuevo Leon, where an outbreak of
human cases had taken place in the same year as this study. The sera collected were analyzed by serological tests according
to the NOM 022-SS2-1994. DNA was obtained using CTAB extraction method and it was used to amplify a fragment of
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
621
Introducción
La brucelosis es una enfermedad infecciosa producida
por bacterias del género Brucella, que se caracterizan
por ser patógenos intracelulares facultativos.
Es una clásica zoonosis (antropozoonosis) que ocasiona
problemas de salud entre los individuos que ingieren
alimentos provenientes de animales infectados
y representa un riesgo ocupacional para las personas
que trabajan o mantienen un estrecho contacto con el
ganado infectado. La enfermedad es de distribución
mundial y es endémica en algunos países, donde representa
un importante problema de salud pública1.
El control de la enfermedad en animales tiene un gran
impacto en la reducción de la incidencia en humanos2.
La incidencia de brucelosis en la población humana
de México es oscilatoria, con una variación temporal,
dependiente de la entidad. La Dirección General de
Epidemiología de la Secretaría de Salud notificó 2,073
casos confirmados en el año 2010. Los estados con
mayor incidencia fueron: Sonora con 248, Guanajuato
con 317, Jalisco con 179, N.L. con 154 y Michoacán
con 145 casos3. Del año 2000 al 2009, los registros
de nuevos casos de brucelosis en humanos, a nivel
nacional, muestran cómo la tasa de incidencia de 1.66
reportada en 2006 se incrementó a 2.38/100,000 habitantes
en 20103.
En países como el nuestro, el riesgo de adquirir la
infección en el humano está en correlación con los hábitos
higiénicos y alimenticios. La movilización de lácteos
hacia las zonas urbanas, como parte del proceso de
comercialización, ha contribuido en buena medida a
la diseminación de la enfermedad, sin importar qué
tan alejados están los sitios de las zonas endémicas4.
Los animales aceptados hasta el momento como portadores
tienen en muchos casos íntimo contacto con
el hombre, lo que explica la dimensión del problema
que plantea esta zoonosis. Por otra parte, la brucelosis
muestra sintomatología poco definida en los humanos,
por lo que se dificulta la detección precoz del
infectado, lo que favorece la evolución a la cronicidad,
complicando las alternativas terapéuticas y la curación
definitiva4. El espectro clínico diverso de la brucelosis,
sobre todo en la forma crónica, puede hacer que el
diagnóstico se pase por alto o se retarde si el médico
no tiene la sospecha de su existencia. El diagnóstico
definitivo de la brucelosis humana se basa en el aislamiento
de la bacteria3,4. Sin embargo, la proporción
de cultivos positivos varía entre 15 y 85%5,6. La Norma
Oficial Mexicana 022-SS2-1994, para la prevención y
control de la brucelosis en el hombre en el primer nivel
de atención, establece el diagnóstico serológico de
la brucelosis por medio de los métodos de RB, MAP
y con 2-ME, además de las pruebas confirmatorias
como el hemocultivo o mielocultivo positivos7.
Se ha demostrado que las técnicas moleculares
presentan gran sensibilidad y especificidad para la
detección de Brucella en diversas muestras biológicas
(sangre, médula, leche, orina, etc.)8,9. La prueba
de PCR toma un protagonismo para el diagnóstico
rápido y eficiente, dejando al aislamiento para estudios
epidemiológicos9,10. Para utilizarse de rutina en
laboratorios de diagnóstico, la técnica debe validarse,
es decir, evaluar la prueba, con muestras clínicas, los
aspectos de sensibilidad, especificidad y control de
calidad11. En este trabajo se planteó el objetivo de
evaluar la prueba PCR en cuanto a su sensibilidad
y especificidad, para la detección de Brucella spp,
en muestras de sangre humana, comparada con los
métodos serológicos y el hemocultivo.
Material y métodos
Sitios de muestreo
El estudio se realizó en los municipios de Anáhuac
y Sabinas Hidalgo, en el estado de N.L.; los cuales
fueron identificados y seleccionados con base en los
brotes de brucelosis humana ahí sucedidos y reportados
por la Secretaría de Salud del gobierno del estado
en el año 2005.
223 bp of the coding sequence for a protein of 31 kDa present in all Brucella species. Results: The polymerase chain reaction
test detected 23 positive samples. The sensitivity and specificity compared with RB was 44.68 and 95.56%, respectively.
Compared with mouse antibody production, it was 51.61 and 88.52%, and 2-mercaptoethanol was 53.57 and 87.50%. When
isolation (positives cultures) was compared with polymerase chain reaction, we obtained 100.0% sensitivity and 80.23%
specificity, taking into account people with positive and negative serology. Conclusions: The polymerase chain reaction test
can be an alternative tool to bacterial culture in human brucellosis diagnosis. (Gac Med Mex. 2015;151:620-7)
Corresponding author: Alberto Morales-Loredo., amorales@lcrn.mx
KEY WORDS: Brucella spp. PCR. Serology.
Gaceta Médica de México. 2015;151
622
Tamaño de la muestra
El tamaño de la muestra fue determinado mediante
la siguiente fórmula: n = 3.84p (1-p)/T2; donde n es
el tamaño requerido, p esla prevalencia poblacional
desconocida, y T esla cantidad o límites hacia arriba
y hacia abajo de P en puntos porcentuales; en otras
palabras, el grado de precisión en la estimación y
nivel de confianza, 100 (1-a)%12. En este caso se
consideró una prevalencia de 0.0345 para el estado
de N.L. reportada en el año 199213. Considerando
un nivel de confianza de 95% (T = 0.05) y aplicando
la fórmula, el tamaño de muestra (n) fue de 51. Considerando
que el valor de prevalencia utilizado para
cálculo de tamaño de muestra fue de un reporte del
año 1992, se incrementó a 92 muestras analizadas
en este estudio13.
Población estudiada
Se incluyeron en el estudio 92 individuos de los
distintos estratos socioeconómicos, que incluyeron
personas con síntomas, además de personas con ausencia
de síntomas pero que convivieron con personas
enfermas de los asentamientos rurales relacionados
con el brote de brucelosis humana.
Tipo de muestra
Se utilizó sangre completa para hemocultivo y PCR.
Suero para las pruebas serológicas. La toma de la
muestra la efectuó personal de la Secretaría de Salud,
se extrajeron de cada paciente 10 ml de sangre completa
y se dividieron en 2 partes: 5 ml sin EDTA (para
suero) y 5 ml con EDTA.
Análisis serológico y aislamiento
Las pruebas de RB, MAP y la microaglutinación
en presencia de 2-ME se realizaron de acuerdo
a lo descrito por la NOM 022-SSA-1994 (2000).
Además, se inocularon 3 ml de sangre de cada
individuo en el medio bifásico de Ruiz Castañeda
modificado, para realizar el aislamiento mediante
el hemocultivo.
Métodos moleculares
Como control positivo se utilizó ADN de la cepa
vacunal Rev1 de Brucella melitensis en las reacciones
de PCR.
Extracción de ADN a partir
de aislados de hemocultivo,
cepa control y muestras
por el método CTAB
Se tomó una asada de la colonia y se depositó
en tubos Eppendorf® de 1.5 ml de capacidad, se le
adicionaron 400 μl de TE 1X pH 8.0 (10 mM Tris-HCl,
1 mM EDTA) y se inactivaron a 95 °C por 20 minutos.
Posteriormente, la extracción se realizó por el método
de Wilson 1993 modificado14. Para la extracción
del ADN bacteriano a partir de glóbulos blancos, se
tomaron 400 μl de sangre completa y se depositaron
por separado en tubos Eppendorf®, se les adicionaron
900 μl de TE 1X pH 8.0 (10 mM Tris-HCl, 1 mM
EDTA), se centrifugaron a 10,000 rpm/5 min en una
microcentrífuga SIGMA®, se decantó el sobrenadante
y el botón obtenido fue utilizado para la extracción
de ADN.
Condiciones de amplificación
de la PCR
Se utilizaron los iniciadores que amplifican parte del
gen que codifica para una proteína inmunogénica de
31 KDa de la membrana externa de Brucella abortus
(BCSP31) reportados por Bayle, et al., 1992, las secuencias
B4 (5’-TGGCTCGGTTGCCAATATCAA-3’) y
B5 (5’-CGCGCTTGCCTTTCAGGTCTG-3’) amplifican
un fragmento de 223 pares de bases (pb). La BCSP31
es específica del género Brucella y está conservada
en B. abortus, B. melitensis y B. suis15.
Las reacciones de PCR se realizaron en volúmenes
de 25 μl, en un termociclador PCR Express
(Hybaid Thermo, Middlesex, Reino Unido). La mezcla
de PCR contenía 25 pmoles de cada uno de
los iniciadores, 200 mM de cada uno de los cuatro
desoxinucleósidos trifosfatados (Bioline, Inc., Randolph,
MA EE.UU.), 1.0 mM MgCl2, 1 X de regulador
de reacción (100 mM Tris-HCl, 500 mM KCl, 15 mM
MgCl2 pH 8.3), 2.5 U de Taq DNA polimerasa (Roche
® Applied Science), aproximadamente 100 ng
de ADN molde y agua desionizada para un volumen
final de 25 μl.
La mezcla de reacción se sometió a las condiciones
de ciclos térmicos siguientes: un ciclo de desnaturalización
inicial a 93 °C por 2 min, seguido de 35 ciclos
de tres pasos: desnaturalización a 93 °C durante 60 s,
alineamiento de iniciadores a 60 °C durante 30 s y una
extensión a 72 °C durante 30 s. Con una extensión final
a 72 °C durante 10 min.
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
623
Electroforesis en gel de agarosa
Los fragmentos amplificados fueron analizados
mediante electroforesis en gel de agarosa (Promega,
Inc.) al 1.5%; en una solución regulador TBE
(Tris base 445 mM, ácido bórico 445 mM, EDTA
10 mM), teñido con bromuro de etidio (10 μg/ml).
Se depositaron 8 μl de cada muestra (amplicón)
mezclado con 2 μl de solución amortiguadora de
carga (0.25% P/V azul de bromofenol, 0.25% P/V
xilencianol, 30% P/V glicerol pH 8.0). Como marcador
de peso molecular se empleó el de 100 pb de
ADN (Bioline). La migración fue a 100 V por una hora.
Los productos de amplificación se visualizaron con un
transiluminador UV (Spectroline Transiluminador, modelo
7C-254R Electronics Corporation, en Westbury, Nueva
York, EE.UU.) bajo luz UV. Las imágenes se capturaron
con una cámara Polaroid y película A667 adaptada
con filtro para luz ultravioleta (Figs. 1 y 2).
Análisis estadístico
Para determinar la utilidad de la PCR en el diagnóstico
de la brucelosis, aquella se comparó con los
resultados de las pruebas de hemocultivo, RB, MAP y
2-ME como pruebas oficiales (NOM-022-SSA2-1994).
La sensibilidad y especificidad relativa de las pruebas
se calculó por medio de la tabla de contingencia
de dos filas por dos columnas; así se comparó la
PCR (variable en filas) y la serología y hemocultivo
(variable en columnas). Además se emplearon las
fórmulas reportadas16, de acuerdo a los siguientes
conceptos: la sensibilidad relativa es la capacidad
del método alternativo para detectar el organismo
blanco comparado con el método de referencia (serología
y hemocultivo). La especificidad relativa es
la capacidad de la PCR de no detectar al organismo
blanco cuando este no es detectado por el método
de referencia.
Además se utilizó la prueba de índice de Kappa
para evaluar el nivel de concordancia entre las
pruebas17. Todos los análisis estadísticos se analizaron
con el programa OpenEpi v3.
Figura 1. Electroforesis de las amplificaciones del ADN de las muestras
de sangre humana. Panel A y B: Carriles 1 a 7, muestras de sangre;
carril 8, control positivo (Cepa Rev1), carril 9, control negativo (agua)
y carril 10, marcador de peso molecular (Ladder 100).
Figura 2. Electroforesis de las amplificaciones de los aislados de
hemocultivo. Carriles 1 a 6 cepas aisladas, carril 7 control negativo
(agua), carril 8 control positivo (ADN de cepa Rev1) y carril 9 marcador
de peso molecular (Ladder 100).
Gaceta Médica de México. 2015;151
624
Resultados
Pruebas serológicas
De las 92 muestras analizadas, empleando los métodos
serológicos para el diagnóstico de la brucelosis,
se obtuvieron resultados positivos en 47, 31 y 28 para
RB, MAP y 2-ME, respectivamente (Tabla 1).
Reacciones de PCR a partir del ADN
de las muestras de sangre y hemocultivo
El ADN de 92 muestras sanguíneas humanas provenientes
de individuos relacionados con el brote de
brucelosis humana de los municipios de Anáhuac y Sabinas
Hidalgo, N.L., fueron analizadas por medio de la
PCR; 23 de las muestras (Tabla 1) mostraron claramente
la amplificación del fragmento esperado de 223 pb.
La prueba de PCR, a partir de muestras de sangre
provenientes de individuos relacionados con el brote
de brucelosis humana, permitió detectar un 25%
(23/92) de muestras positivas a diferencia de la prueba
de RB que detectó un 51%, MAP un 33.70%, 2-ME un
30.43% y el hemocultivo un 6.52% (Tabla 1).
Hemocultivo
Brucella spp fue aislada en 6 hemocultivos de las
92 muestras de sangre colectadas. Los aislamientos
fueron confirmados por el Instituto de Diagnóstico y
Referencia Epidemiológicos como B. melitensis. Estas
muestras fueron positivas para PCR y para serología
en todos los métodos.
Comparación análisis de concordancia
de la PCR con las pruebas serológicas
y hemocultivo
Mediante el análisis de contingencia realizado para
cada una de las pruebas serológicas y el hemocultivo
versus la técnica de PCR, se obtuvieron los siguientes
resultados: al comparar la PCR con la prueba RB, la
PCR mostró un 44.68% de sensibilidad, 95.56% de
especificidad y una leve concordancia (0.398). Cuando
se comparó PCR con MAP se obtuvieron 51.61 y
88.52% de sensibilidad y especificidad, además de
una moderada concordancia (0.429). Al comparar la
PCR con 2-ME se obtuvo un 53.57 y 87.50% de sensibilidad
y especificidad respectivamente, además de
una moderada concordancia (0.432). Al comparar la
PCR con el hemocultivo, la PCR obtuvo un 100.0%
de sensibilidad, 80.23% de especificidad y una leve
concordancia (0.346) (Tabla 2).
De las 92 muestras analizadas no se consiguieron
datos sobre el cuadro clínico de los pacientes, además
se desconocía si la muestra había sido tomada
cuando el paciente estaba bajo tratamiento, si era
la primera vez que se presentaba la infección o si
Tabla 1. Resultados serológicos, de hemocultivos y PCR de las muestras analizadas de los municipios de Anáhuac y Sabinas
Hidalgo, N.L.
Prueba
Resultado RB MAP 2-ME Hemocultivo PCR
Positivo 47 (51%) 31 (33.70%) 28 (30.43%) 6 (6.52%) 23 (25%)
Negativo 45 (49%) 61 (66.30%) 64 (69.57%) 86 (93.48%) 69 (75%)
Total de sueros 92 92 92 92 92
RB: rosa de Bengala; MAP: aglutinación estándar en placa; 2-ME: 2 mercaptoetanol.
Tabla 2. Resultados de sensibilidad, especificidad de PCR e índices Kappa para las muestras de estudio
Parámetro RB MAP 2-ME Hemocultivo
Sensibilidad 44.68% 51.61% 53.57% 100.0%
Especificidad 95.56% 88.52% 81.16% 80.23%
Índice Kappa 0.398 0.429 0.432 0.346
RB: rosa de Bengala; MAP: aglutinación estándar en placa; 2-ME: 2 mercaptoetanol.
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
625
el paciente estaba sufriendo recaídas, debido a que
estos pacientes fueron visitados en sus ranchos y esta
población no realiza visitas constantes al centro médico
de salud.
Análisis comparativo de pruebas
diagnósticas para brucelosis
Los resultados de las muestras de los municipios de
Anáhuac y Sabinas Hidalgo, N.L., nos indican que se
obtuvieron 47 muestras positivas por RB, 31 por MAP,
28 por 2-ME y 6 por aislamiento. Para PCR, solamente
se obtuvieron 23 muestras positivas, cada uno de estos
resultados fue agrupado en 11 casos, los cuales
se muestran en la tabla 3.
Discusión
Algunos estudios realizados han demostrado que
cuando la infección está establecida en forma endémica
en la zona, prácticamente todas las personas
tienen o han tenido contacto con el patógeno, sin que
necesariamente muestren síntomas, como fue el caso
de los 13 individuos del grupo 1 en donde 13 pacientes
resultaron RB positivos, y el resto de las pruebas
negativas. La presencia de anticuerpos puestos de
manifiesto con la prueba de RB muestra que alguna
vez esos individuos se infectaron y han permanecido
positivos. Este hallazgo fue puesto de manifiesto en la
encuesta seroepidemiológica nacional efectuada en el
país en individuos aparentemente sanos13.
En el grupo 2, 2 pacientes resultaron (+) para PCR
y (–) para serología y hemocultivo, posiblemente la
muestra se tomó en una fase temprana de la enfermedad
y/o el individuo cursaba una infección con muy
pocas bacterias circulantes, por lo que no se aisló
Brucella y si este individuo resolvió la infección pronto
no se indujo la formación de anticuerpos4,18.
En algunos casos se ha visto que el aislamiento y
la identificación del agente etiológico no siempre es
posible, sobre todo en algunas formas clínicas de la
enfermedad, y que los cultivos de sangre pueden ser
negativos cuando no hubo una fase aguda aparente
o cuando en esta no se estableció el diagnóstico4,7,19.
Por otro lado, las pruebas serológicas presuntiva y
confirmatorias indican ser negativas ya que no se presentó
una reacción antígeno-anticuerpo, por lo que
no se consideró como caso positivo. La prueba RB
puede ser negativa en personas que tienen pocos
días de evolución o con enfermedad crónica. Es relevante
mencionar que la prueba puede resultar positiva
aun después del tratamiento y la recuperación
del enfermo, incluso hasta por años, por lo que en
forma aislada y sin contar con antecedentes clínicos
es de poco valor. Sin embargo, en el grupo 4, fue
positiva junto con la PCR, lo que sugiere realizar un
Tabla 3. Asociación de resultados de las pruebas serológicas, PCR y hemocultivo
N.o de grupo RB MAP 2-ME Hemocultivo PCR Cantidad de muestras
1 + – – – – 13
2 – – – – + 2
3 + + – – + 1
4 + – – – + 5
5 + + + – + 9
6 – – – – – 41
7 + + + – – 12
8 – + – – – 1
9 – + + – – 1
10 + + – – – 1
11 + + + + + 6
TOTAL 92
RB: rosa de Bengala; MAP: aglutinación estándar en placa; 2–ME: 2 mercaptoetanol.
Gaceta Médica de México. 2015;151
626
análisis del estado clínico y se vuelva a realizar el
hemocultivo de los pacientes, para en caso de tener
aislamiento iniciar un tratamiento para el control de la
brucelosis20. Un paciente resultó (+) PCR, (+) RB, (+)
MAP, y 2-ME y hemocultivo negativos. El hemocultivo
fue negativo posiblemente debido a que la cantidad
de sangre fue insuficiente, los autores recomiendan de
5 a 10 ml por botella. Otros investigadores han visto
que los hemocultivos no siempre resultan positivos
cuando la serología es positiva debido a que Brucella
debe estar viable y en una concentración suficiente y
requiere de un período de incubación prolongado, ya
que es una bacteria de lento crecimiento21. Por otra
parte, se presentó una reacción antígeno-anticuerpo
en RB, y se confirmó con MAP, por lo que el paciente
tenía anticuerpos aglutinantes IgM. Posiblemente la
infección se encontraba en etapa inicial, ya que los
anticuerpos IgM son los que se generan en el comienzo
de la enfermedad y van decreciendo en un lapso
de 3-6 meses, con o sin curación de la enfermedad7.
Cuando se obtuvieron los resultados PCR (+), RB (+),
MAP (–), 2-ME (–) y hemocultivo (–) probablemente
se debió a que se encontró el patógeno en sangre
y fue detectado por la PCR. La serología presuntiva
positiva se debió a una reacción antígeno-anticuerpo,
lo que indica que en estos pacientes hay producción
de anticuerpos específicos19.
Los resultados PCR (+), RB (+), MAP (+), 2-ME (+)
y hemocultivo (–) obtenidos en 9 pacientes nos confirmaron
la presencia de ADN de Brucella en sangre, sin
embargo no fue posible aislar la bacteria, probablemente
debido a que hubo bajos niveles de Brucella en
circulación sanguínea al momento de hacer la toma de
sangre. Además cuando el paciente presenta la enfermedad
en etapa crónica o focal existen pocas bacterias
en circulación, por lo que se dificulta el aislamiento22.
El grupo de 41 pacientes que resultaron negativos
a todas las pruebas representaron a los verdaderos
negativos, ya que las muestras fueron tomadas al azar,
de pacientes con síntomas y sin síntomas.
Por otra parte en áreas donde la enfermedad es
endémica, las pruebas serológicas a menudo dan resultados
positivos aun en ausencia de síntomas, es
decir, que los anticuerpos no sólo aparecen en el
suero de enfermos brucelósicos en el transcurso de
esta enfermedad y su convalecencia; sino que también
se les encuentra en individuos aparentemente sanos
que cursan la infección subclínica o inaparente. Por
consiguiente, las pruebas serológicas tienen un valor
limitado para el diagnóstico de la brucelosis en el
origen del brote, como fue el caso del grupo de 12
individuos en los que la PCR fue (-), RB (+), MAP (+),
2-ME (+) y hemocultivo (-). Mientras que las pruebas
serológicas presuntiva y confirmatorias resultaron positivas,
ya que se presentaron las titulaciones de valor
diagnóstico señaladas para cada prueba19,21.
Por otra parte la prueba RB detecta la presencia de
anticuerpos aglutinantes como la IgM, IgG e IgA en los
primeros días en los que se presentan los síntomas de
la enfermedad. Elfaki, 2005, concluyó que la terapia
con antibiótico limita la presencia de anticuerpos IgM
Brucella-específicos, pero no elimina los anticuerpos
IgG residuales de los pacientes tratados22,23. Con respecto
a los resultados obtenidos por las serologías
confirmatorias, se requiere conocer los antecedentes
del enfermo y valorar las características clínicas.
Los resultados de PCR (+), RB (+), MAP (+), 2-ME
(+) y hemocultivo (+), obtenidos en 6 pacientes, indican
que la PCR detectó al patógeno en sangre en
nuestro estudio. La PCR se ha utilizado en pacientes
detectando otras secuencias como las del RNA ribosomal
(16S y 23S) y de genes que codifican las proteínas
Omp25 y Omp3124,25, e incluso se ha utilizado
para diferenciar especies de Brucella. En un estudio
realizado por Morata, et al.26 se demostró que la PCR
combinada con ELISA alcanzó una sensibilidad hasta
del 94.9% y una especificidad del 96.5%, por lo que
se ha recomendado como el método diagnóstico de
elección. Así mismo se ha demostrado que la PCR
no sólo es útil como un recurso de diagnóstico, sino
que también tiene implicaciones pronósticas, ya que
puede ser utilizada en evaluar la respuesta terapéutica;
recientemente Vrioni, et al.8 lograron demostrar
por medio de PCR en tiempo real que el DNA de B.
melitensis persiste a pesar de existir curación clínica,
esto explica la razón de las recidivas de la enfermedad
y plantearía la posibilidad de que la brucelosis una vez
adquirida, permanece como una infección latente8,27.
El diagnóstico definitivo se basa en el aislamiento de
la Brucella en cultivos de sangre, médula ósea, hígado
y otros tejidos. El desarrollo del microorganismo en el
medio bifásico de Ruiz Castañeda habitualmente ocurre
entre los siete y veintiún días, aunque existen casos
de crecimiento tardío que pueden llegar hasta los
35 días6,25; este método es uno de los más utilizados,
aunque tiene la desventaja de que la bacteria crece
lentamente. A medida que la enfermedad progresa,
disminuye la probabilidad de positividad de los hemocultivos,
por lo que se hace necesario el aislamiento a
partir de ganglios linfáticos, hígado o bazo8.
Finalmente, se logró detectar 23 muestras positivas
provenientes de individuos de los municipios de Anáhuac
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
627
y Sabinas Hidalgo, N.L. mediante PCR, 21/23 muestras
coincidieron con una o varias pruebas serológicas positivas.
Las pruebas serológicas (RB, MAP y 2-ME) detectaron
un porcentaje mayor de resultados positivos
comparados con PCR y se confirmó la prueba de RB
como la mejor prueba de escrutinio para brucelosis.
Tomando como pruebas de referencia MAP y 2-ME,
según la NOM 022-SSA2-1994 en la identificación de
humanos positivos a brucelosis, estas resultaron superiores
en un 8.7 y 7.43% comparadas con la PCR, respectivamente.
La PCR con respecto a los métodos RB,
MAP, 2-ME y aislamiento obtuvo valores de sensibilidad
desde 44.68 a 100.0% y de especificidad de 80.23 a
95.56%, respectivamente. Además, se obtuvo una moderada
concordancia entre la PCR y las pruebas serológicas
(MAP y 2-ME), sin embargo, la PCR con respecto
al hemocultivo y RB tuvieron una leve concordancia.
La PCR presentó una sensibilidad de100.0% cuando
se comparó con hemocultivo, lo que nos indicó
el gran valor de la prueba molecular para utilizarse
en la detección del patógeno en la sangre humana.
En cuanto a la especificidad (80.23%), fue más baja
que la sensibilidad, esto puede ser debido al difícil
aislamiento de la bacteria en sangre, por la escasa
cantidad circulante al momento de obtener la muestra
para el hemocultivo.
Agradecimientos
A la Fundación Produce Nuevo León, A. C. por financiamiento
de esta investigación. Al personal del Laboratorio
Central Regional del Norte, dependiente de la
Unión Ganadera Regional de Nuevo León., así como
al del Laboratorio Estatal de los Servicios de Salud en
el estado de Nuevo León, en donde se desarrollaron
los trabajos de laboratorio.
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Correspondencia:
*Alberto Morales-Loredo
Universidad Autónoma de Nuevo León, UANL, CDA.
Francisco Villa s/n. Nte.
Col. Ex Hacienda El Canadá, C.P. 66054
Gral. Escobedo, N.L., México
E-mail: amorales@lcrn.mx
Fecha de recepción: 22-09-2014
Fecha de aceptación: 13-01-2015
PERMANYER
www.permanyer.com
Contents available at PubMed
www.anmm.org.mx Gac Med Mex. 2015;151:620-7
Resumen
Objetivo: Comparar la prueba PCR, para la detección de Brucella spp, en muestras de sangre humana, con respecto a rosa
de Bengala (RB), aglutinación estándar en placa (MAP), 2-mercaptoetanol (2-ME) y hemocultivo establecidas en la NOM
022-SS2-1994, en cuanto a sensibilidad y especificidad. Material y métodos: En el año 2005, se muestreó a 92 personas de
los municipios de Anáhuac y Sabinas Hidalgo, Nuevo León (N.L.), en donde se registró un brote de brucelosis en humanos.
A partir de sangre completa, se realizó el hemocultivo y se obtuvo ADN. Se amplificó un fragmento de 223 pares de bases
de la secuencia que codifica para una proteína de 31 kDa específica del género Brucella. Resultados: La PCR detectó
23 muestras positivas. La sensibilidad y especificidad de PCR comparada con RB fue de 44.68 y 95.56%, respectivamente.
Comparada con MAP fue de 51.61 y 88.52%, mientras que con 2-ME fue de 53.57 y 87.50%. Cuando se comparó con el
aislamiento bacteriano, se obtuvo un 100.0% de sensibilidad y 80.23% de especificidad considerando tanto personas
positivas como negativas para serología. Conclusiones: La prueba de PCR puede ser una herramienta alternativa al cultivo
bacteriano, en el diagnóstico de brucelosis humana.
PALABRAS CLAVE: Brucella spp. PCR. Serología.
Abstract
Objective: The aim of this study was to evaluate the sensitivity and specificity of polymerase chain reaction for detection of
Brucella spp in human blood samples compared with the serological tests and blood culture. Material and Methods: In 2005,
a total of 92 people were sampled from the towns of Anahuac and Sabinas Hidalgo, Nuevo Leon, where an outbreak of
human cases had taken place in the same year as this study. The sera collected were analyzed by serological tests according
to the NOM 022-SS2-1994. DNA was obtained using CTAB extraction method and it was used to amplify a fragment of
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
621
Introducción
La brucelosis es una enfermedad infecciosa producida
por bacterias del género Brucella, que se caracterizan
por ser patógenos intracelulares facultativos.
Es una clásica zoonosis (antropozoonosis) que ocasiona
problemas de salud entre los individuos que ingieren
alimentos provenientes de animales infectados
y representa un riesgo ocupacional para las personas
que trabajan o mantienen un estrecho contacto con el
ganado infectado. La enfermedad es de distribución
mundial y es endémica en algunos países, donde representa
un importante problema de salud pública1.
El control de la enfermedad en animales tiene un gran
impacto en la reducción de la incidencia en humanos2.
La incidencia de brucelosis en la población humana
de México es oscilatoria, con una variación temporal,
dependiente de la entidad. La Dirección General de
Epidemiología de la Secretaría de Salud notificó 2,073
casos confirmados en el año 2010. Los estados con
mayor incidencia fueron: Sonora con 248, Guanajuato
con 317, Jalisco con 179, N.L. con 154 y Michoacán
con 145 casos3. Del año 2000 al 2009, los registros
de nuevos casos de brucelosis en humanos, a nivel
nacional, muestran cómo la tasa de incidencia de 1.66
reportada en 2006 se incrementó a 2.38/100,000 habitantes
en 20103.
En países como el nuestro, el riesgo de adquirir la
infección en el humano está en correlación con los hábitos
higiénicos y alimenticios. La movilización de lácteos
hacia las zonas urbanas, como parte del proceso de
comercialización, ha contribuido en buena medida a
la diseminación de la enfermedad, sin importar qué
tan alejados están los sitios de las zonas endémicas4.
Los animales aceptados hasta el momento como portadores
tienen en muchos casos íntimo contacto con
el hombre, lo que explica la dimensión del problema
que plantea esta zoonosis. Por otra parte, la brucelosis
muestra sintomatología poco definida en los humanos,
por lo que se dificulta la detección precoz del
infectado, lo que favorece la evolución a la cronicidad,
complicando las alternativas terapéuticas y la curación
definitiva4. El espectro clínico diverso de la brucelosis,
sobre todo en la forma crónica, puede hacer que el
diagnóstico se pase por alto o se retarde si el médico
no tiene la sospecha de su existencia. El diagnóstico
definitivo de la brucelosis humana se basa en el aislamiento
de la bacteria3,4. Sin embargo, la proporción
de cultivos positivos varía entre 15 y 85%5,6. La Norma
Oficial Mexicana 022-SS2-1994, para la prevención y
control de la brucelosis en el hombre en el primer nivel
de atención, establece el diagnóstico serológico de
la brucelosis por medio de los métodos de RB, MAP
y con 2-ME, además de las pruebas confirmatorias
como el hemocultivo o mielocultivo positivos7.
Se ha demostrado que las técnicas moleculares
presentan gran sensibilidad y especificidad para la
detección de Brucella en diversas muestras biológicas
(sangre, médula, leche, orina, etc.)8,9. La prueba
de PCR toma un protagonismo para el diagnóstico
rápido y eficiente, dejando al aislamiento para estudios
epidemiológicos9,10. Para utilizarse de rutina en
laboratorios de diagnóstico, la técnica debe validarse,
es decir, evaluar la prueba, con muestras clínicas, los
aspectos de sensibilidad, especificidad y control de
calidad11. En este trabajo se planteó el objetivo de
evaluar la prueba PCR en cuanto a su sensibilidad
y especificidad, para la detección de Brucella spp,
en muestras de sangre humana, comparada con los
métodos serológicos y el hemocultivo.
Material y métodos
Sitios de muestreo
El estudio se realizó en los municipios de Anáhuac
y Sabinas Hidalgo, en el estado de N.L.; los cuales
fueron identificados y seleccionados con base en los
brotes de brucelosis humana ahí sucedidos y reportados
por la Secretaría de Salud del gobierno del estado
en el año 2005.
223 bp of the coding sequence for a protein of 31 kDa present in all Brucella species. Results: The polymerase chain reaction
test detected 23 positive samples. The sensitivity and specificity compared with RB was 44.68 and 95.56%, respectively.
Compared with mouse antibody production, it was 51.61 and 88.52%, and 2-mercaptoethanol was 53.57 and 87.50%. When
isolation (positives cultures) was compared with polymerase chain reaction, we obtained 100.0% sensitivity and 80.23%
specificity, taking into account people with positive and negative serology. Conclusions: The polymerase chain reaction test
can be an alternative tool to bacterial culture in human brucellosis diagnosis. (Gac Med Mex. 2015;151:620-7)
Corresponding author: Alberto Morales-Loredo., amorales@lcrn.mx
KEY WORDS: Brucella spp. PCR. Serology.
Gaceta Médica de México. 2015;151
622
Tamaño de la muestra
El tamaño de la muestra fue determinado mediante
la siguiente fórmula: n = 3.84p (1-p)/T2; donde n es
el tamaño requerido, p esla prevalencia poblacional
desconocida, y T esla cantidad o límites hacia arriba
y hacia abajo de P en puntos porcentuales; en otras
palabras, el grado de precisión en la estimación y
nivel de confianza, 100 (1-a)%12. En este caso se
consideró una prevalencia de 0.0345 para el estado
de N.L. reportada en el año 199213. Considerando
un nivel de confianza de 95% (T = 0.05) y aplicando
la fórmula, el tamaño de muestra (n) fue de 51. Considerando
que el valor de prevalencia utilizado para
cálculo de tamaño de muestra fue de un reporte del
año 1992, se incrementó a 92 muestras analizadas
en este estudio13.
Población estudiada
Se incluyeron en el estudio 92 individuos de los
distintos estratos socioeconómicos, que incluyeron
personas con síntomas, además de personas con ausencia
de síntomas pero que convivieron con personas
enfermas de los asentamientos rurales relacionados
con el brote de brucelosis humana.
Tipo de muestra
Se utilizó sangre completa para hemocultivo y PCR.
Suero para las pruebas serológicas. La toma de la
muestra la efectuó personal de la Secretaría de Salud,
se extrajeron de cada paciente 10 ml de sangre completa
y se dividieron en 2 partes: 5 ml sin EDTA (para
suero) y 5 ml con EDTA.
Análisis serológico y aislamiento
Las pruebas de RB, MAP y la microaglutinación
en presencia de 2-ME se realizaron de acuerdo
a lo descrito por la NOM 022-SSA-1994 (2000).
Además, se inocularon 3 ml de sangre de cada
individuo en el medio bifásico de Ruiz Castañeda
modificado, para realizar el aislamiento mediante
el hemocultivo.
Métodos moleculares
Como control positivo se utilizó ADN de la cepa
vacunal Rev1 de Brucella melitensis en las reacciones
de PCR.
Extracción de ADN a partir
de aislados de hemocultivo,
cepa control y muestras
por el método CTAB
Se tomó una asada de la colonia y se depositó
en tubos Eppendorf® de 1.5 ml de capacidad, se le
adicionaron 400 μl de TE 1X pH 8.0 (10 mM Tris-HCl,
1 mM EDTA) y se inactivaron a 95 °C por 20 minutos.
Posteriormente, la extracción se realizó por el método
de Wilson 1993 modificado14. Para la extracción
del ADN bacteriano a partir de glóbulos blancos, se
tomaron 400 μl de sangre completa y se depositaron
por separado en tubos Eppendorf®, se les adicionaron
900 μl de TE 1X pH 8.0 (10 mM Tris-HCl, 1 mM
EDTA), se centrifugaron a 10,000 rpm/5 min en una
microcentrífuga SIGMA®, se decantó el sobrenadante
y el botón obtenido fue utilizado para la extracción
de ADN.
Condiciones de amplificación
de la PCR
Se utilizaron los iniciadores que amplifican parte del
gen que codifica para una proteína inmunogénica de
31 KDa de la membrana externa de Brucella abortus
(BCSP31) reportados por Bayle, et al., 1992, las secuencias
B4 (5’-TGGCTCGGTTGCCAATATCAA-3’) y
B5 (5’-CGCGCTTGCCTTTCAGGTCTG-3’) amplifican
un fragmento de 223 pares de bases (pb). La BCSP31
es específica del género Brucella y está conservada
en B. abortus, B. melitensis y B. suis15.
Las reacciones de PCR se realizaron en volúmenes
de 25 μl, en un termociclador PCR Express
(Hybaid Thermo, Middlesex, Reino Unido). La mezcla
de PCR contenía 25 pmoles de cada uno de
los iniciadores, 200 mM de cada uno de los cuatro
desoxinucleósidos trifosfatados (Bioline, Inc., Randolph,
MA EE.UU.), 1.0 mM MgCl2, 1 X de regulador
de reacción (100 mM Tris-HCl, 500 mM KCl, 15 mM
MgCl2 pH 8.3), 2.5 U de Taq DNA polimerasa (Roche
® Applied Science), aproximadamente 100 ng
de ADN molde y agua desionizada para un volumen
final de 25 μl.
La mezcla de reacción se sometió a las condiciones
de ciclos térmicos siguientes: un ciclo de desnaturalización
inicial a 93 °C por 2 min, seguido de 35 ciclos
de tres pasos: desnaturalización a 93 °C durante 60 s,
alineamiento de iniciadores a 60 °C durante 30 s y una
extensión a 72 °C durante 30 s. Con una extensión final
a 72 °C durante 10 min.
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
623
Electroforesis en gel de agarosa
Los fragmentos amplificados fueron analizados
mediante electroforesis en gel de agarosa (Promega,
Inc.) al 1.5%; en una solución regulador TBE
(Tris base 445 mM, ácido bórico 445 mM, EDTA
10 mM), teñido con bromuro de etidio (10 μg/ml).
Se depositaron 8 μl de cada muestra (amplicón)
mezclado con 2 μl de solución amortiguadora de
carga (0.25% P/V azul de bromofenol, 0.25% P/V
xilencianol, 30% P/V glicerol pH 8.0). Como marcador
de peso molecular se empleó el de 100 pb de
ADN (Bioline). La migración fue a 100 V por una hora.
Los productos de amplificación se visualizaron con un
transiluminador UV (Spectroline Transiluminador, modelo
7C-254R Electronics Corporation, en Westbury, Nueva
York, EE.UU.) bajo luz UV. Las imágenes se capturaron
con una cámara Polaroid y película A667 adaptada
con filtro para luz ultravioleta (Figs. 1 y 2).
Análisis estadístico
Para determinar la utilidad de la PCR en el diagnóstico
de la brucelosis, aquella se comparó con los
resultados de las pruebas de hemocultivo, RB, MAP y
2-ME como pruebas oficiales (NOM-022-SSA2-1994).
La sensibilidad y especificidad relativa de las pruebas
se calculó por medio de la tabla de contingencia
de dos filas por dos columnas; así se comparó la
PCR (variable en filas) y la serología y hemocultivo
(variable en columnas). Además se emplearon las
fórmulas reportadas16, de acuerdo a los siguientes
conceptos: la sensibilidad relativa es la capacidad
del método alternativo para detectar el organismo
blanco comparado con el método de referencia (serología
y hemocultivo). La especificidad relativa es
la capacidad de la PCR de no detectar al organismo
blanco cuando este no es detectado por el método
de referencia.
Además se utilizó la prueba de índice de Kappa
para evaluar el nivel de concordancia entre las
pruebas17. Todos los análisis estadísticos se analizaron
con el programa OpenEpi v3.
Figura 1. Electroforesis de las amplificaciones del ADN de las muestras
de sangre humana. Panel A y B: Carriles 1 a 7, muestras de sangre;
carril 8, control positivo (Cepa Rev1), carril 9, control negativo (agua)
y carril 10, marcador de peso molecular (Ladder 100).
Figura 2. Electroforesis de las amplificaciones de los aislados de
hemocultivo. Carriles 1 a 6 cepas aisladas, carril 7 control negativo
(agua), carril 8 control positivo (ADN de cepa Rev1) y carril 9 marcador
de peso molecular (Ladder 100).
Gaceta Médica de México. 2015;151
624
Resultados
Pruebas serológicas
De las 92 muestras analizadas, empleando los métodos
serológicos para el diagnóstico de la brucelosis,
se obtuvieron resultados positivos en 47, 31 y 28 para
RB, MAP y 2-ME, respectivamente (Tabla 1).
Reacciones de PCR a partir del ADN
de las muestras de sangre y hemocultivo
El ADN de 92 muestras sanguíneas humanas provenientes
de individuos relacionados con el brote de
brucelosis humana de los municipios de Anáhuac y Sabinas
Hidalgo, N.L., fueron analizadas por medio de la
PCR; 23 de las muestras (Tabla 1) mostraron claramente
la amplificación del fragmento esperado de 223 pb.
La prueba de PCR, a partir de muestras de sangre
provenientes de individuos relacionados con el brote
de brucelosis humana, permitió detectar un 25%
(23/92) de muestras positivas a diferencia de la prueba
de RB que detectó un 51%, MAP un 33.70%, 2-ME un
30.43% y el hemocultivo un 6.52% (Tabla 1).
Hemocultivo
Brucella spp fue aislada en 6 hemocultivos de las
92 muestras de sangre colectadas. Los aislamientos
fueron confirmados por el Instituto de Diagnóstico y
Referencia Epidemiológicos como B. melitensis. Estas
muestras fueron positivas para PCR y para serología
en todos los métodos.
Comparación análisis de concordancia
de la PCR con las pruebas serológicas
y hemocultivo
Mediante el análisis de contingencia realizado para
cada una de las pruebas serológicas y el hemocultivo
versus la técnica de PCR, se obtuvieron los siguientes
resultados: al comparar la PCR con la prueba RB, la
PCR mostró un 44.68% de sensibilidad, 95.56% de
especificidad y una leve concordancia (0.398). Cuando
se comparó PCR con MAP se obtuvieron 51.61 y
88.52% de sensibilidad y especificidad, además de
una moderada concordancia (0.429). Al comparar la
PCR con 2-ME se obtuvo un 53.57 y 87.50% de sensibilidad
y especificidad respectivamente, además de
una moderada concordancia (0.432). Al comparar la
PCR con el hemocultivo, la PCR obtuvo un 100.0%
de sensibilidad, 80.23% de especificidad y una leve
concordancia (0.346) (Tabla 2).
De las 92 muestras analizadas no se consiguieron
datos sobre el cuadro clínico de los pacientes, además
se desconocía si la muestra había sido tomada
cuando el paciente estaba bajo tratamiento, si era
la primera vez que se presentaba la infección o si
Tabla 1. Resultados serológicos, de hemocultivos y PCR de las muestras analizadas de los municipios de Anáhuac y Sabinas
Hidalgo, N.L.
Prueba
Resultado RB MAP 2-ME Hemocultivo PCR
Positivo 47 (51%) 31 (33.70%) 28 (30.43%) 6 (6.52%) 23 (25%)
Negativo 45 (49%) 61 (66.30%) 64 (69.57%) 86 (93.48%) 69 (75%)
Total de sueros 92 92 92 92 92
RB: rosa de Bengala; MAP: aglutinación estándar en placa; 2-ME: 2 mercaptoetanol.
Tabla 2. Resultados de sensibilidad, especificidad de PCR e índices Kappa para las muestras de estudio
Parámetro RB MAP 2-ME Hemocultivo
Sensibilidad 44.68% 51.61% 53.57% 100.0%
Especificidad 95.56% 88.52% 81.16% 80.23%
Índice Kappa 0.398 0.429 0.432 0.346
RB: rosa de Bengala; MAP: aglutinación estándar en placa; 2-ME: 2 mercaptoetanol.
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
625
el paciente estaba sufriendo recaídas, debido a que
estos pacientes fueron visitados en sus ranchos y esta
población no realiza visitas constantes al centro médico
de salud.
Análisis comparativo de pruebas
diagnósticas para brucelosis
Los resultados de las muestras de los municipios de
Anáhuac y Sabinas Hidalgo, N.L., nos indican que se
obtuvieron 47 muestras positivas por RB, 31 por MAP,
28 por 2-ME y 6 por aislamiento. Para PCR, solamente
se obtuvieron 23 muestras positivas, cada uno de estos
resultados fue agrupado en 11 casos, los cuales
se muestran en la tabla 3.
Discusión
Algunos estudios realizados han demostrado que
cuando la infección está establecida en forma endémica
en la zona, prácticamente todas las personas
tienen o han tenido contacto con el patógeno, sin que
necesariamente muestren síntomas, como fue el caso
de los 13 individuos del grupo 1 en donde 13 pacientes
resultaron RB positivos, y el resto de las pruebas
negativas. La presencia de anticuerpos puestos de
manifiesto con la prueba de RB muestra que alguna
vez esos individuos se infectaron y han permanecido
positivos. Este hallazgo fue puesto de manifiesto en la
encuesta seroepidemiológica nacional efectuada en el
país en individuos aparentemente sanos13.
En el grupo 2, 2 pacientes resultaron (+) para PCR
y (–) para serología y hemocultivo, posiblemente la
muestra se tomó en una fase temprana de la enfermedad
y/o el individuo cursaba una infección con muy
pocas bacterias circulantes, por lo que no se aisló
Brucella y si este individuo resolvió la infección pronto
no se indujo la formación de anticuerpos4,18.
En algunos casos se ha visto que el aislamiento y
la identificación del agente etiológico no siempre es
posible, sobre todo en algunas formas clínicas de la
enfermedad, y que los cultivos de sangre pueden ser
negativos cuando no hubo una fase aguda aparente
o cuando en esta no se estableció el diagnóstico4,7,19.
Por otro lado, las pruebas serológicas presuntiva y
confirmatorias indican ser negativas ya que no se presentó
una reacción antígeno-anticuerpo, por lo que
no se consideró como caso positivo. La prueba RB
puede ser negativa en personas que tienen pocos
días de evolución o con enfermedad crónica. Es relevante
mencionar que la prueba puede resultar positiva
aun después del tratamiento y la recuperación
del enfermo, incluso hasta por años, por lo que en
forma aislada y sin contar con antecedentes clínicos
es de poco valor. Sin embargo, en el grupo 4, fue
positiva junto con la PCR, lo que sugiere realizar un
Tabla 3. Asociación de resultados de las pruebas serológicas, PCR y hemocultivo
N.o de grupo RB MAP 2-ME Hemocultivo PCR Cantidad de muestras
1 + – – – – 13
2 – – – – + 2
3 + + – – + 1
4 + – – – + 5
5 + + + – + 9
6 – – – – – 41
7 + + + – – 12
8 – + – – – 1
9 – + + – – 1
10 + + – – – 1
11 + + + + + 6
TOTAL 92
RB: rosa de Bengala; MAP: aglutinación estándar en placa; 2–ME: 2 mercaptoetanol.
Gaceta Médica de México. 2015;151
626
análisis del estado clínico y se vuelva a realizar el
hemocultivo de los pacientes, para en caso de tener
aislamiento iniciar un tratamiento para el control de la
brucelosis20. Un paciente resultó (+) PCR, (+) RB, (+)
MAP, y 2-ME y hemocultivo negativos. El hemocultivo
fue negativo posiblemente debido a que la cantidad
de sangre fue insuficiente, los autores recomiendan de
5 a 10 ml por botella. Otros investigadores han visto
que los hemocultivos no siempre resultan positivos
cuando la serología es positiva debido a que Brucella
debe estar viable y en una concentración suficiente y
requiere de un período de incubación prolongado, ya
que es una bacteria de lento crecimiento21. Por otra
parte, se presentó una reacción antígeno-anticuerpo
en RB, y se confirmó con MAP, por lo que el paciente
tenía anticuerpos aglutinantes IgM. Posiblemente la
infección se encontraba en etapa inicial, ya que los
anticuerpos IgM son los que se generan en el comienzo
de la enfermedad y van decreciendo en un lapso
de 3-6 meses, con o sin curación de la enfermedad7.
Cuando se obtuvieron los resultados PCR (+), RB (+),
MAP (–), 2-ME (–) y hemocultivo (–) probablemente
se debió a que se encontró el patógeno en sangre
y fue detectado por la PCR. La serología presuntiva
positiva se debió a una reacción antígeno-anticuerpo,
lo que indica que en estos pacientes hay producción
de anticuerpos específicos19.
Los resultados PCR (+), RB (+), MAP (+), 2-ME (+)
y hemocultivo (–) obtenidos en 9 pacientes nos confirmaron
la presencia de ADN de Brucella en sangre, sin
embargo no fue posible aislar la bacteria, probablemente
debido a que hubo bajos niveles de Brucella en
circulación sanguínea al momento de hacer la toma de
sangre. Además cuando el paciente presenta la enfermedad
en etapa crónica o focal existen pocas bacterias
en circulación, por lo que se dificulta el aislamiento22.
El grupo de 41 pacientes que resultaron negativos
a todas las pruebas representaron a los verdaderos
negativos, ya que las muestras fueron tomadas al azar,
de pacientes con síntomas y sin síntomas.
Por otra parte en áreas donde la enfermedad es
endémica, las pruebas serológicas a menudo dan resultados
positivos aun en ausencia de síntomas, es
decir, que los anticuerpos no sólo aparecen en el
suero de enfermos brucelósicos en el transcurso de
esta enfermedad y su convalecencia; sino que también
se les encuentra en individuos aparentemente sanos
que cursan la infección subclínica o inaparente. Por
consiguiente, las pruebas serológicas tienen un valor
limitado para el diagnóstico de la brucelosis en el
origen del brote, como fue el caso del grupo de 12
individuos en los que la PCR fue (-), RB (+), MAP (+),
2-ME (+) y hemocultivo (-). Mientras que las pruebas
serológicas presuntiva y confirmatorias resultaron positivas,
ya que se presentaron las titulaciones de valor
diagnóstico señaladas para cada prueba19,21.
Por otra parte la prueba RB detecta la presencia de
anticuerpos aglutinantes como la IgM, IgG e IgA en los
primeros días en los que se presentan los síntomas de
la enfermedad. Elfaki, 2005, concluyó que la terapia
con antibiótico limita la presencia de anticuerpos IgM
Brucella-específicos, pero no elimina los anticuerpos
IgG residuales de los pacientes tratados22,23. Con respecto
a los resultados obtenidos por las serologías
confirmatorias, se requiere conocer los antecedentes
del enfermo y valorar las características clínicas.
Los resultados de PCR (+), RB (+), MAP (+), 2-ME
(+) y hemocultivo (+), obtenidos en 6 pacientes, indican
que la PCR detectó al patógeno en sangre en
nuestro estudio. La PCR se ha utilizado en pacientes
detectando otras secuencias como las del RNA ribosomal
(16S y 23S) y de genes que codifican las proteínas
Omp25 y Omp3124,25, e incluso se ha utilizado
para diferenciar especies de Brucella. En un estudio
realizado por Morata, et al.26 se demostró que la PCR
combinada con ELISA alcanzó una sensibilidad hasta
del 94.9% y una especificidad del 96.5%, por lo que
se ha recomendado como el método diagnóstico de
elección. Así mismo se ha demostrado que la PCR
no sólo es útil como un recurso de diagnóstico, sino
que también tiene implicaciones pronósticas, ya que
puede ser utilizada en evaluar la respuesta terapéutica;
recientemente Vrioni, et al.8 lograron demostrar
por medio de PCR en tiempo real que el DNA de B.
melitensis persiste a pesar de existir curación clínica,
esto explica la razón de las recidivas de la enfermedad
y plantearía la posibilidad de que la brucelosis una vez
adquirida, permanece como una infección latente8,27.
El diagnóstico definitivo se basa en el aislamiento de
la Brucella en cultivos de sangre, médula ósea, hígado
y otros tejidos. El desarrollo del microorganismo en el
medio bifásico de Ruiz Castañeda habitualmente ocurre
entre los siete y veintiún días, aunque existen casos
de crecimiento tardío que pueden llegar hasta los
35 días6,25; este método es uno de los más utilizados,
aunque tiene la desventaja de que la bacteria crece
lentamente. A medida que la enfermedad progresa,
disminuye la probabilidad de positividad de los hemocultivos,
por lo que se hace necesario el aislamiento a
partir de ganglios linfáticos, hígado o bazo8.
Finalmente, se logró detectar 23 muestras positivas
provenientes de individuos de los municipios de Anáhuac
M.G. Álvarez-Ojeda, et al.: Comparación de pruebas para brucelosis
627
y Sabinas Hidalgo, N.L. mediante PCR, 21/23 muestras
coincidieron con una o varias pruebas serológicas positivas.
Las pruebas serológicas (RB, MAP y 2-ME) detectaron
un porcentaje mayor de resultados positivos
comparados con PCR y se confirmó la prueba de RB
como la mejor prueba de escrutinio para brucelosis.
Tomando como pruebas de referencia MAP y 2-ME,
según la NOM 022-SSA2-1994 en la identificación de
humanos positivos a brucelosis, estas resultaron superiores
en un 8.7 y 7.43% comparadas con la PCR, respectivamente.
La PCR con respecto a los métodos RB,
MAP, 2-ME y aislamiento obtuvo valores de sensibilidad
desde 44.68 a 100.0% y de especificidad de 80.23 a
95.56%, respectivamente. Además, se obtuvo una moderada
concordancia entre la PCR y las pruebas serológicas
(MAP y 2-ME), sin embargo, la PCR con respecto
al hemocultivo y RB tuvieron una leve concordancia.
La PCR presentó una sensibilidad de100.0% cuando
se comparó con hemocultivo, lo que nos indicó
el gran valor de la prueba molecular para utilizarse
en la detección del patógeno en la sangre humana.
En cuanto a la especificidad (80.23%), fue más baja
que la sensibilidad, esto puede ser debido al difícil
aislamiento de la bacteria en sangre, por la escasa
cantidad circulante al momento de obtener la muestra
para el hemocultivo.
Agradecimientos
A la Fundación Produce Nuevo León, A. C. por financiamiento
de esta investigación. Al personal del Laboratorio
Central Regional del Norte, dependiente de la
Unión Ganadera Regional de Nuevo León., así como
al del Laboratorio Estatal de los Servicios de Salud en
el estado de Nuevo León, en donde se desarrollaron
los trabajos de laboratorio.
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enero 11, 2016
Preparación Técnica y Consejos de Entrenador para el Salto de Longitud
Level V Coach at the Australian Institute of Sports, Australia.
Artículo publicado en el journal
PubliCE Standard del año .
Resumen
La
preparación del salto de longitud a etapas jóvenes es un aspecto que
depende de variables como son la identificación del talento, la
preparación general y el uso adecuado de progresiones técnicas. Las más
importantes recaen en la preparación de la batida y el dominio de la
carrera de aproximación.
Palabras clave:Salto de longitud, entrenamiento, técnica, jóvenes
INTRODUCCIÓN
El objetivo primero y fundamental de los entrenadores de atletas jóvenes es el desarrollo de una amplia gama de habilidades motrices y establecer un acondicionamiento general básico. El programa inicial debe ser de base amplia e incorpora una amplia gama de ejercicios, actividades, menores juegos y la fuerza como prácticas relacionadas.Es importante destacar que, debe haber un elemento de diversión especialmente al aprender nuevas habilidades y tratar nuevas actividades.
Peligro de la Especialización Temprana
Con el número de campeonatos importantes ofertados en la actualidad para los atletas jóvenes son un peligro real de especializarse demasiado temprano y centrarse demasiado en una prueba. Esto nos muestra que es un largo camino y ayuda a explicar la alta tasa de lesionados entre muchos de nuestros jóvenes atletas y por qué un alto porcentaje de estos atletas nunca progresar a categorías superiores.
Necesitamos cambiar nuestra forma de pensar sobre la preparación de nuestros jóvenes atletas y como ase utilizan la preparación especifica para la búsqueda del rendimiento. Por desgracia, en nuestra búsqueda del éxito inmediato dejamos que la tentación de perseguir que nuestros deportistas compitan en campeonatos internacionales juveniles y junior nos anula el sentido común y el mejor futuro a largo plazo para el atleta.
La idea central para el desarrollo del atleta será el tiempo empleado en todos los componentes de acondicionamiento y adquisición de habilidades durante estos críticos años de "aprender a entrenar”. Atribuyendo el éxito deportivo en los años siguientes a esta inversión.
Estamos viviendo en una era de alta tecnología, donde existen niveles abismales en la juventud de preparación física y la incidencia de la diabetes en jóvenes y la obesidad siguen aumentando.
Hace diez a quince años atrás los atletas poseía un grado mucho mayor de la aptitud general y poseían un nivel mucho más sofisticado de la coordinación y la fuerza del tren superior y toda la ronda de capacidades gimnásticas.
Por desgracia, la situación es triste para la sociedad y parte de la culpa viene del escaso tiempo asignado a las actividades basadas en la aptitud en los centros escolares.
Identificación de Talento
La capacidad de saltar es una habilidad innata y es fácilmente identificable. No es necesario embarcarse en una exhaustiva serie de pruebas de identificación de talentos para determinar la capacidad de saltar.
Los entrenadores deben mirar a los atletas que posean:
- una acción de carrera rítmica
- un alto grado de velocidad
- conciencia espacial
- Un componente nervioso natural y energía elástica
- coordinación en una gama de actividades
En la preparación de los entrenadores de jóvenes atletas deben centrarse en las siguientes áreas:
- Mecánica de la carrera y desarrollo de la velocidad
- Fortalecimiento postural, fortalecimiento del cuerpo y actividades explosivas
- el equilibrio, la coordinación y la agilidad
- Suspensiones, saltos variados, saltos en profundidad y ejercicios tipo.
- acondicionamiento general
Progresiones Técnicas
Mientras que el salto de longitud incluye el carrera de aproximación, batida, las fases del vuelo y el aterrizaje, el texto siguiente se centrará en la batida y en la carrera de aproximación.
Batida: el trabajo tecnico para la batida del salto de longitud implica una selección de las siguientes tareas:
- Múltiples batidas en el césped. Estas deben ser ejecutadas con unas 5 a 6 zancadas de carrera previa entre cada salto. Progresiones de múltiples batidas sobre vallas separadas 6 a 8 metros, dependiendo de la altura del atleta, con tres zancadas entre las vallas
- Ejercicios de conciencia espacial en la adaptación de la carrera de manera continua con 7 a 9 zancadas en medio de las vallas. Desarrollaremos esta habilidad más aún mezclando las distancias entre las vallas
- Actividades que impliquen saltos y suspensiones como el baloncesto, balonmano, voleibol
- Carrera saltada sobre un suelo de espuma(como las colchoneras de altura) sin usar zapatillas de clavos
- Pequeña carrera e impulsos hacia objetos colgados verticalmente.
Ultima zancada: Una vez que el atleta tiene un competente nivel mecánico en la batida, la mejor forma de desarrollar un salto de longitud es a través de la ultima zancada, como si pasáramos una valla, cayendo en el foso. Esto se puede hacer con 8 zancadas de carrera intentando gradualmente activar penúltima y ultima en un momento. Recordar que cuanto más rápido corra el atleta y llegue a la batida, menos tiempo tiene de ejecutar las acciones de salto. Por ello podemos imaginarnos la dificultad en realizar esta tarea con la carrera completa con una velocidad notablemente superior demasiado pronto
El enfasis deberia de estar :
- En un movimiento fluido, rítmico con un patrón de movimiento sin cambio en velocidad de manera perceptible.
- el atleta debería sentir coordinadas la pierna libre penetrando hacia delante de manera potente y la acción hacia atrás del pie de la pierna de batida. Es importante que esta percepción este desarrollada sin bloqueos o cambios en la amplitud de la zancada.
- Centrando la atención en minimizar las pérdidas de velocidad horizontal.
Son tareas y ejercicios avanzados que asiten a la mecanica de la batida, mecanica del vuelo y aterrizaje:
- Batidas desde plataformas de madera de 1x1m y 3 a 5 cm de altura. Puede asistir para una apropiada acción mecánica del pie y previene la búsqueda de puntilla de la tabla. Recubrir la parte inferior de la tabla con material anti deslizante para evitar deslizamientos.
- Batidas con zapatillas de clavos desde una rampa de 6 a 8 cm (20 grados) cubierta por mondo/ tartan o material denso sobre una plancha de metal. Otra vez nos proporciona un rápido movimiento en la llegada del pie de batida y porporciona una mayor elevación y proyección para ejecutar la mecánica del vuelo, especialmente cuando se enseña la técnica del hitch kick (tijeras). Hay que tener mucho cuidado con el uso de ambos aparatos y solo deben de ser usados con carreras cortas.
- Acceso a una zona de gimnasia artisitica con una gran zona de caída de esponja donde podremos imitar saltos completos. Excelente para practicar las tijeras y la mecánica de la caída. Mas si salvamos al cuerpo de los continuos golpes contra la arena en los aterrizajes y ofrecen una buena alternativa en el trabajo invernal.
- Batidas tras 8 10 zancadas subiendo una pequeña cuesta (23-30 grados) donde los 4 últimas zancadas sean en cuesta.
Los atletas de elite tienen carreras de aproximación entre las 21 y 23 zancadas y algunos incluso mayores, particularmente aquellos que caminan hasta la marca de salida. Los atletas mas jóvenes deben por regla utilizar su edad más dos zancadas mas, y u punto de salida entre las 14 y 16 zandadas.
Idealmente debemos intentar establecer una carrera que lleve a adquirir una velocidad optima y una posición de batida. Los jóvenes atletas poseen los elementos necesarios para tener esa velocidad pero no son suficientemente fuertes o hábiles para mantenerla a lo largo de toda la carrera.
Elementos Claves en la Carrera de Aproximación:
- Una fase de puesta en acción seguida por una de aceleración. Las zancadas iniciales deben ser uniformes, con mínimas variaciones, ya que de lo contrario tendríamos que ir compensando la dirección hacia la tabla perdiendo velocidad al final.
- Una velocidad optima que nos lleve a cambios sutiles en la longitud de las zancadas y la posición del cuerpo durante el final de la carrera.
- Una secuencia rítmica de pasos que puedan garantizar unos cambios discernibles en la velocidad y en el patrón de movimiento sobre la tabla de batida.
- El proceso total debe mostrar un movimiento fluido y transición, no tres partes distintas.
Los atletas deben:
- centrarse en la tabla de batida durante la carrera previa y así procesar las señales de retroalimentación visual que
- les permite tomar decisiones en el menor tiempo necesario para hacer ajustes instintivos en la tabla
- Durante los últimos 4-6 pasos y dependiendo del nivel de habilidad de los atletas, la atención se desplazará hacia delante y más allá del foso de caida
- Desarrollar un comienzo de la carrera homogéneo ya que ayudará a enseñar en las primeras etapas con consistencia y establecer un patrón repetible
en una recortada ultima zancada de la batida. Simplemente corriendo y ejecutando en la búsqueda de la tabla en los pasos finales, no quiere decir que nos salga, puede ser una batida torpe, sin que proporcione el efecto deseado.
Ejercicios para Ayudar a Dessarrollar el Proceso de Control Visual de la Tabla
- colocar marcadores en diversos e intervalos aleatorios. Los atletas corren a esos marcadores y aprender cómo ajustar y dirigir a un objetivo.
- obstáculos de cuatro o cinco vallas en espacios diversos, separadas 20 metros o más, dando un tiempo para establecer un ritmo cómodo, pero al mismo tiempo ensayar para ajustarse a un objetivo diferente.
- ensayar carreras con viento a favor, con vientos cruzados y en mojado, que se registre en algún momento de sus carreras. Aprender a lidiar con todas las condiciones y que el atleta entienda qué ajustes y amplitud de peso tienen que hacer con la carrera y que debe ocurrir si las condiciones cambian. No se puede siempre competir con un viento de cola!
CONCLUSIONES
Finalmente, al ser un deporte individual, que también puede llegar a ser increíblemente aburrido, particularmente si la progresión de un atleta es más lenta que otros o se estanca. Los intereses se desvanecerán y se pierde el sentido del logro. Los Entrenadores deben estar alertas para su organización y atención a la participación de todos los atletas enlos grupos y probando diferentes niveles de habilidad. Como el tiempo y frecuencia de las sesiones suele ser limitada, las sesiones deben incorporar un componente de ejercicios y habilidades (la técnica), uno específico de acondicionamiento y un juego divertido o elemento de menor aptitud para finalizar.
Referencias
1. Hay, J (1988). International Journal of sport Biomechanics, 4 pp 114-129
2. Galloway; M and Connor, K (2000). The effect of Streering On Stride Pattern and Velocity In Long Jumping. The Jumps, pp 119-122
3. (1988). Coache´s Roundtable New Studies in Athletics; pp 25-28
Cita Original
Hilliard, C. (2007). Technical preparation & coaching drills for the long jump. Modern Athlete & Coach, 45(3), 7-9.
Cita en PubliCE Standard
Craig Hilliard (2013). Preparación Técnica y Consejos de Entrenador para el Salto de Longitud. PubliCE Standard.
http://g-se.com/es/entrenamiento-en-atletismo/articulos/preparacion-tecnica-y-consejos-de-entrenador-para-el-salto-de-longitud-1509
http://g-se.com/es/entrenamiento-en-atletismo/articulos/preparacion-tecnica-y-consejos-de-entrenador-para-el-salto-de-longitud-1509
enero 04, 2016
Como destruir el futuro atlético de su hijo en tres sencillos pasos
Como
entrenadores y, principalmente, como padres nos toca la difícil tarea de
guiar, acompañar, el proceso de desarrollo de nuestros deportistas e/o
hijos. Muchos son los interrogantes sobre las intervenciones adecuadas
dentro del deporte en los distintos periodos del desarrollo del niño y,
también lo son, los criterios para definir dichos periodos. Claro que,
las diferencias inter-individuales también juegan un rol trascendental
en este camino pero, el reconocido entrenador estadounidense Matt Russ,
resume lo que considera los tres principales errores que podemos,
generalmente, cometer.
En
más de dos décadas entrenando atletas, he tenido el placer de ver a
algunos de mis atletas juveniles hacer todo el camino hasta el nivel
profesional. En el camino he desarrollado una perspectiva algo global
sobre lo que se necesita para pasar de este punto A al punto B, muy
distante. Trabajé con algunos padres maravillosos que han contribuido en
gran medida al éxito de sus hijos. Pero, por desgracia, fui testigo de
más padres en algún momento, sin saberlo y siempre con las mejores
intenciones, sabotear el futuro deportivo de sus hijos. Si hubiesen
escuchado unas cuantas reglas sencillas, o examinado algunos de sus
motivos, no sólo su hijo hubiese sido un mejor atleta, podría haber sido
un mejor competidor, más feliz, y un niño más sano.
Fuente: http://albanysportspt.com/
Si
usted se encuentra emocionado con el potencial de la carrera deportiva
de su hijo, lo invito a tomar una mirada objetiva sobre el tema. Y, si
usted se encuentra haciendo cualquiera de las siguientes tres cosas,
puedo casi garantizar que su hijo no va a terminar donde usted cree que
lo hará.
1) Imponer sus propias ambiciones sobre su hijo.
Me parece interesante que algunos de los atletas más consumados que he
conocido no son los padres autoritarios que se podría esperar cuando se
trata de atletismo. De hecho, pueden tomar una actitud algo laissez faire
hacia el atletismo de sus hijos pequeños. Mi opinión personal es que
estos padres tienen una mayor comprensión del proceso de desarrollo.
Sentar las bases, el aprendizaje de las habilidades, y manejando
indulgentemente las trampas de la competición se colocan por encima de
premios y galardones. Ellos están íntimamente familiarizados con la
larga línea de tiempo y sacrificios necesarios para llegar a la cima de
un deporte, e incluso las probabilidades de llegar allí. Ellos tienden a
ser más respetuosos con los entrenadores y pacientes con el proceso de
coaching. Ellos, en definitiva, han ganado una perspectiva que la
mayoría de nosotros no posee.
Los
padres que no han experimentado la competencia, simplemente, nunca
desarrollaron los conjuntos de habilidades mentales necesarias de un
atleta. Ellos pueden estar experimentando la competición atlética por
primera vez a través del prisma de su hijo; que puede ser una pendiente
muy resbaladiza. Otros creen que su hijo representa una "segunda
oportunidad" para corregir los errores de su pasado atlético no tan
ilustre. En cualquier caso, lo más importante a entender es que un niño
preadolescente tiene tres motivaciones básicas para participar en un
deporte: para divertirse, socializar, y para complacer a sus padres.
Demasiados niños terminan simplemente haciendo esto último y, casi
nunca, funciona por mucho tiempo. Estos niños rara vez duran en un
deporte de competición de alto nivel, e incluso pueden llegar a dejar su
deporte, después de años de desarrollo, ya que es una forma conveniente
de rebelarse contra sus padres. Post-Competencia, a menudo, las
primeras palabras que escucho de los padres son evaluativas o criticando
cuando deberían ser simplemente "¿Te divertiste hoy?"
2) Sobre-especialización demasiado pronto.
Una vez fui consultado por un padre un poco ansioso en cuanto al
entrenamiento de su hija lesionada. El médico le había aconsejado tres
semanas fuera entrenamiento para permitir que su lesión se cure, pero él
sentía que esto era demasiado conservador y que su hija cedería
demasiado terreno al tomar este tiempo libre. A propósito, ella tenía
NUEVE años de edad. Obviamente él tenía su propia agenda en mente y no
el mayor interés de su hija. Yo dudaba seriamente que ella todavía
estaría compitiendo en su deporte a los doce.
Fuente: http://photos.al.com/
Ha
habido un aumento asombroso en lesiones ortopédicas entre los niños, en
la última década. Esto se corresponde con el aumento de la
especialización temprana en una sola disciplina deportiva. Los niños
están entrenando muy duro, demasiado a menudo, demasiado repetitivo y
demasiado temprano sin una base adecuada. Los programas de formación y
entrenamiento se han aprovechado de esto, a menudo ignorando las
directrices ortopédicos para la formación de los niños a favor de
mostrar los primeros resultados a los padres. Los niños no tienen una
plataforma lo suficientemente estable como para introducir entrenamiento
de alto volumen, especialmente, durante las fases de crecimiento. Las
lesiones en las placas de crecimiento, discos vertebrales, desgarros de
menisco, y la tensión del tendón / ligamento pueden dejar a un niño con
daño permanente. El cuerpo no está diseñado para repetir movimientos
específicos, una y otra vez, especialmente a una edad temprana. Estamos
diseñados para los movimientos multi-planares que, es más parecido, a
"salir a la calle y jugar" versus el entrenamiento. Si realmente quiere
desarrollar un atleta desde una edad temprana usted sólo haga eso, que
los desarrolla. Desarrolla habilidades y coordinación general, la fuerza
y la agilidad que es apropiada para la edad. Un buen entrenador / padre
debe trazar las fases de crecimiento y el ajuste de la carga de
entrenamiento en consecuencia, el seguimiento del descanso y la
recuperación, la enseñanza y la imposición de una nutrición adecuada, y
el desarrollo de habilidades mentales. Sin embargo, estas áreas
igualmente importantes de oportunidad, a menudo se descuidan. La
conclusión es que si su hijo está crónicamente lesionado, o incluso si
sus compañeros mantienen un alto nivel de lesiones por uso excesivo, el
sistema de entrenamiento y formación está fallando a su hijo, no importa
qué tan bien sus mejores atletas están rindiendo.
3) Centrarse en un solo deporte.
Es algo lógico creer que cuanto más tiempo es dedicado a la formación
de un deporte, en un mejor atleta se convertirá con el tiempo. Y sin
duda el ocasional Tiger Woods se presente. Pero esta mentalidad más a
menudo deja a múltiples atletas jóvenes destrozados junto a la
carretera. El desarrollo de un atleta es como abrir una puerta. Usted
debe tener exactamente la llave correcta, que involucra a todos los
interruptores de la cerradura, para abrir la puerta. El entrenamiento es
sólo uno de los interruptores, no la llave.
Un
niño no se auto-define en un deporte hasta la adolescencia, como he
mencionado anteriormente. Con el fin de averiguar en qué son realmente
buenos, realmente disfrutan, y realmente quieren tener éxito, ellos
deben probar una serie de cosas. Esto es bueno, esto es saludable, y les
impide quemarse en un solo deporte. Pero, muchos padres ven un poco de
talento, de aptitud y quieren llamarlo el "deporte" de sus hijos. La
participación en múltiples actividades deportivas, incluso, puede ayudar
a prevenir las lesiones asociadas con el exceso de especialización.
Usted debería preguntar a su hijo si quiere probar diferentes deportes, o
incluso insistir gentilmente para hacerlo. Con el tiempo pueden reducir
su enfoque. Unirse al equipo de fútbol que viaja a una edad temprana
puede evitar que su hijo se vaya dando cuenta de que era más talentoso
en (y apasionado) el béisbol.
Si su
hijo es menor de doce años, y usted se encuentra en la línea lateral con
las palabras "campeón", "becas", y "fenómeno" dando vueltas alrededor
de su cabeza es probable que necesite un chequeo de perspectiva. Una de
las lecciones más difíciles que tendrá que aprender es que en algún
momento van a tener que decidir si quieren continuar en un deporte. Y no
habrá nada que pueda hacer para hacerlos competir si ya no tienen la
voluntad o el deseo. Es un simple hecho de que todas sus horas en el
coche, los miles pagados para el entrenamiento y años pasados asistiendo
a los juegos y prácticas es probable que, estadísticamente, conduzcan a
ninguna parte. Pero eso no quiere decir que van a obtener el valor de
la experiencia de la competencia. El deporte puede sacar lo mejor (y a
veces lo peor), tanto en atletas y padres por igual. Los valores que se
enseñan y ganan en el campo atlético serán mucho más valiosos que
cualquier premio; valores como la deportividad, el honor, la integridad
física, el trabajo duro y el trabajo en equipo. La relación que usted
desarrolla en torno a la competencia de su hijo tendrá un gran impacto
en su futuro. Las decisiones que tome como padre tendrán un tremendo
efecto no sólo en el desarrollo deportivo de su hijo, sino en su estado
de salud, el bienestar y la ética. Seleccione sabiamente.
Matt
Russ ha entrenado y formado atletas hasta el nivel profesional, a nivel
nacional e internacional, por más de 20 años. Ha alcanzado el máximo
nivel de licencias tanto de Triatlón y Ciclismo de EE.UU., y es
entrenador con licencia de atletismo de EE.UU. Matt es el entrenador en
jefe y propietario de “The Sport Factory”, y entrenador de atletas de
todos los niveles de tiempo completo. También es autor independiente y
sus artículos se ofrecen regularmente en una variedad de revistas y
sitios web.
Referencias:
- Matt Russ. HOW TO DESTROY YOUR CHILD'S ATHLETIC FUTURE IN 3 EASY STEPS. Disponible en: https://sportfactoryproshop.com/blog/how-to-destro...
- Malina RM. Early sport specialization: Roots, effectiveness, risks. Curr Sports Med Rep. 2010;9(6):364–71.
Intervalos, Umbrales y Larga Distancia: Rol de la Intensidad y la Duración en el Entrenamiento de Resistencia – Parte 1
Stephen Seiler1 y Espen Tønnessen2
1University of Agder, Faculty of Health and Sport, Kristiansand 4604, Norway2Norwegian Olympic and Paralympic Committee National Training Center, Oslo, Norway
Resumen
El entrenamiento de
resistencia involucra la manipulación de la intensidad, duración y
frecuencia de las sesiones de entrenamiento. El impacto relativo del
entrenamiento de corta duración y alta intensidad contra el
entrenamiento de distancia prolongado y lento ha sido discutido durante
décadas entre atletas, entrenadores y científicos. Actualmente, el
péndulo de popularidad ha girado hacia el entrenamiento intervalado de
alta intensidad. Muchos expertos del entrenamiento, así como algunos
científicos, ahora sostienen que el trabajo intervalado de alta
intensidad es la única forma de entrenamiento necesaria para optimizar
el rendimiento. Las investigaciones sobre el impacto del entrenamiento
intervalado continuo en sujetos desentrenados o ligeramente entrenados
no apoya la manía que existe en la actualidad sobre el entrenamiento
intervalado, pero la evidencia sugiere que las series de entrenamiento
cortas de alta intensidad y las sesiones de ejercicios continuos más
largas deben formar parte de un entrenamiento de resistencia efectivo.
Los atletas de resistencia de élite realizan 80 % o más de su
entrenamiento en intensidades claramente por debajo de su umbral del
lactato y muy escasamente realizan entrenamiento de alta intensidad. Los
estudios que involucran intensificación del entrenamiento en atletas
altamente entrenados han obtenido, en el mejor de los casos, resultados
equívocos. La evidencia disponible sugiere que la combinación de
volúmenes grandes de entrenamiento de baja intensidad con un empleo
cuidadoso de entrenamiento intervalado de alta intensidad a lo largo del
ciclo de entrenamiento anual, es el mejor modelo de práctica para
desarrollar el rendimiento de resistencia.
Palabras Clave: umbral del lactato, consumo de oxígeno máximo, VO2max, periodizaciónINTRODUCCIÓN
La tarde previa al comienzo del congreso Europeo de Ciencias Deportivas de 2009 en Oslo, dos de nosotros estábamos sentados en una cena de defensa de disertación doctoral que formaba parte de la tradición de las “disputas doctorales" en Escandinavia. Uno de nosotros era el relevado disputador (Tønnessen) que había defendido exitosamente su disertación. El otro había desempeñado el rol de adversario "førsteopponent". La investigación de Tønnessen sobre el proceso de desarrollo de talentos incluyó extensos análisis empíricos de las características de entrenamiento de diferentes atletas de resistencia de sexo femenino campeonas mundiales. Sus series de estudios de casos sistematizaron registros de entrenamiento de aprox. 15000 sesiones de entrenamiento de tres campeonas mundiales y/o olímpicas en tres deportes: carreras de fondo, esquí de fondo y orientación. Algo que tenían en común las tres campeonas era que durante sus largas y exitosas carreras, aprox. 85 % de sus sesiones de entrenamiento fueron realizadas como esfuerzos continuos de intensidad baja a moderada (lactato sanguíneo ≤2 mM). Entre los 40 invitados sentados había entrenadores, científicos y ex atletas que habían estado involucrados directa o indirectamente en la obtención de una gran cantidad de medallas de oro en olimpiadas y campeonatos mundiales de deportes de resistencia Un invitado, Dag Kaas, había entrenado a 12 campeones del mundo individuales en cuatro deportes diferentes. En su brindis por el candidato comentó, "Mi experiencia como entrenador me dice que para ser campeón mundial en las disciplinas de resistencia, usted tiene que entrenar de manera INTELIGENTE, Y usted debe entrenar MUCHO. Una cosa sin la otra no es suficiente."¿Pero que es el entrenamiento de resistencia inteligente? La pregunta es oportuna: la investigación y el interés popular sobre el entrenamiento intervalado para la aptitud física, rehabilitación y rendimiento se ha disparado en los últimos años gracias a nuevos estudios de investigación y a un marketing cada vez mayor de varios jugadores de la industria de la salud y del fitness. Algunas investigaciones recientes realizadas con sujetos desentrenados o moderadamente entrenados han sugerido que 2-8 semanas con de entrenamiento intervalado de alta intensidad 2-3 veces por semana pueden inducir mejoras rápidas y sustanciales en el metabolismo y en el rendimiento cardiovascular (Daussin et al., 2007; Helgerud et al., 2007; Talanian et al., 2007). Algunos artículos populares de los medios de comunicación han interpretado estos resultados como que las sesiones de larga distancia y constantes son una pérdida de tiempo. Bien fundamentada o no, esta interpretación plantea interrogantes razonables sobre la importancia y la cantidad del entrenamiento de alta (y baja) intensidad en el proceso de entrenamiento global del atleta de resistencia. Nuestra meta con este artículo es discutir este problema de modo que integre la investigación y la práctica.
En vista del reciente enorme interés y de la explosión en la cantidad de estudios que han investigado el entrenamiento intervalado en el ámbito de la salud, la rehabilitación y el rendimiento, uno podría pensar que esta forma de entrenamiento es algo parecido a una píldora de entrenamiento mágica que los científicos habían descubierto recientemente. La realidad es que los atletas han estado utilizando el entrenamiento intervalado durante por lo menos 60 años. Por lo tanto, discutiremos las investigaciones del entrenamiento intervalado antes de abordar la amplia discusión sobre la distribución de la intensidad del entrenamiento en los atletas de resistencia competitivos.
Entrenamiento Intervalo: Una Larga Historia
El entrenador internacional de carreras Peter Thompson escribió en Athletics Weekly que a principios de 1990 ya se habían observado claras referencias al "entrenamiento de repetición" (Thompson, 2005). El fisiólogo ganador del Premio Nobel, AV Hill, incorporó el ejercicio intermitente en sus estudios de entrenamiento de sujetos en los años veinte (Hill et al., 1924a; Hill et al., 1924b). Aproximadamente en ese mismo momento, el sueco Gosta Holmer introdujo Fartlek a las carreras de fondo (fart = velocidad y lek = juego en sueco). El término específico entrenamiento intervalado se atribuye al preparador alemán Waldemer Gerschler. Influenciado por el trabajo del fisiólogo Hans Reindell a finales de 1930, se convenció que la alternancia de períodos de trabajo duro y recuperación era un estímulo adaptativo eficaz para el corazón. Ambos aparentemente adoptaron el término porque creían que era el intervalo de recuperación lo vital para el efecto de entrenamiento. Desde entonces, se han utilizado los términos ejercicio intermitente, entrenamiento de repetición y entrenamiento intervalado para describir una gran variedad de prescripciones de entrenamiento que consisten en la alternancia de períodos de trabajo y períodos de descanso (Daniels y Scardina, 1984). En los años sesenta, fisiólogos suecos, guiados por Per Åstrand, realizaron investigaciones innovadoras que demostraron cómo la manipulación de la duración del trabajo y la duración del descanso podían afectar dramáticamente las respuestas fisiológicas al ejercicio intermitente (Åstrand et al., 1960; Åstrand I, 1960; Christensen, 1960; Christensen et al., 1960). Como Daniels y Scardina (1984) concluyeron hace 25 años, su trabajo sentó las bases de todas las investigaciones sobre entrenamiento intervalado. En su clásico capítulo Physical Training en el libro Textbook of Work Physiology, Åstrand y Rodahl (1986) escribieron, "es un importante interrogante aún no solucionado, que tipo de entrenamiento es mas eficaz: mantener un nivel equivalente al 90 % del consumo de oxígeno máximo por 40 min, o alcanzar 100% de la capacidad de consumo de oxigeno por aproximadamente 16 min." (El mismo capítulo de la 4ta edición, publicada en 2003, puede leerse aquí.) Esta cita sirve como un antecedente apropiado para definir entrenamiento intervalado aeróbico de alta intensidad (HIT) del modo en que nosotros lo usaremos en este artículo: series repetidas de ejercicio con una duración de ~1 a 8 min que provocan una demanda de oxígeno de ~90 a 100 % de VO2max, separadas por períodos de descanso de 1 a 5 min (Seiler y Sjursen, 2004; Seiler y Hetlelid, 2005).
En los años setenta aparecieron estudios controlados que compararon el impacto fisiológico y sobre el rendimiento del entrenamiento continuo (CT) por debajo del umbral del lactato (típicamente 60-75% de VO2max durante 30 min o más) y del entrenamiento HIT. Los tamaños de las muestras eran pequeños y los resultados que se obtuvieron fueron mixtos; algunos obtuvieron resultados superiores para HIT (Henriksson y Reitman, 1976; Wenger y Macnab, 1975), otros resultados superiores para CT (Saltin et al., 1976) y otros observaron poca diferencia entre ellos (Cunningham et al., 1979; Eddy et al., 1977; Gregory, 1979). Al igual que la mayoría de los estudios publicados que compararon los dos tipos de entrenamiento, las intervenciones de CT y HIT comparadas en estos estudios fueron equiparadas en cuanto al trabajo total (isoenergético). En el contexto de cómo los atletas realmente entrenaban y percibían el estrés de entrenamientos, esta situación es artificial, y deberemos volver a ella.
McDougall y Sale (1981) publicaron una de las primeras revisiones dirigida a entrenadores y atletas donde se comparaban los efectos del entrenamiento continuo con los del entrenamiento intervalado. Los autores concluyeron que las dos formas de entrenamiento eran importantes, pero por diferentes razones. Dos afirmaciones fisiológicas que en la actualidad han sido muy refutadas influyeron en su interpretación. Primero, concluyeron que el HIT era superior para inducir cambios periféricos, porque la intensidad de trabajo más alta inducía un mayor grado de hipoxia en el músculo esquelético. En la actualidad sabemos que en los sujetos saludables, la mayor acumulación de lactato en sangre durante el ejercicio, no necesariamente se debe a un aumento en la hipoxia muscular (Gladden, 2004). Segundo, los autores concluyeron que dado que el volumen sistólico alcanza un plateau (meseta) a 40-50 % VO2max, las intensidades de ejercicio más altas no favorecerían el relleno ventricular. En la actualidad sabemos que el volumen sistólico continúa aumentando en las intensidades más altas, quizás incluso hasta VO2max, en los atletas altamente entrenados (Gledhill et al., 1994; Zhou et al., 2001). Asumiendo un plateau en el volumen sistólico en intensidad de ejercicio baja, los autores concluyeron que el beneficio del ejercicio para el rendimiento cardíaco provenía de la estimulación de una mayor contractibilidad cardíaca, que según ellos sería máxima en aproximadamente 75 % VO2max. Por lo tanto, el ejercicio continuo de moderada intensidad y mayor duración, y por consiguiente con una mayor cantidad de latidos, sería más beneficioso para mejorar el rendimiento cardíaco. Si bien las nuevas investigaciones no sustentan estas conclusiones específicas, los autores plantearon un punto importante de que existen características subyacentes de la respuesta fisiológica de HIT y CT que ayudarían a explicar cualquier impacto diferencial en las respuestas adaptativas.
Poole y Gaesser (1985) publicaron un trabajo clásico con sujetos desentrenados en el cual plantearon una comparación de 8 semanas de entrenamiento con 3 entrenamientos semanales durante 55 min a 50 % VO2max, 35 min a 75 % VO2max, o 10×2 min a 105 % VO2max con 2 min de recuperación. No observaron ninguna diferencia en la magnitud del aumento en VO2max ni en la potencia en el umbral del lactato entre los tres grupos. Sus resultados fueron corroborados por Bhambini y Singh (1985) en un estudio con un diseño similar publicado el mismo año. Gorostiaga et al. (1991) informaron resultados que desafiaban las conclusiones de McDougall y Sale sobre la especificidad adaptativa del entrenamiento continuo e intervalado. En el estudio, sujetos desentrenados realizaron ejercicio durante 30 min, tres días por semana en forma de CT al 50 % de la menor potencia que permitía alcanzar el VO2max, o en forma de HIT, alternando 30 s al 100% de la potencia en VO2max y 30 s de descanso, de manera que el trabajo total fuera equiparable. Al contrario de lo planteado en las conclusiones de McDougall y Sales, los autores observaron que el HIT produjo cambios mayores en el VO2max, mientras que el CT fue más efectivo para mejorar la capacidad oxidativa periférica y el perfil del lactato. A comienzos de los noventa los datos disponibles no permitían contar con un consenso general con respecto a la eficacia relativa del CT contra el HIT para inducir cambios centrales o periféricos relacionados al rendimiento de resistencia.
Veinte años después, se continúa investigando hasta que punto el VO2max, la utilización fraccionaria de VO2max y la eficiencia/economía de trabajo se ven afectados diferencialmente por CT y HIT en individuos saludables, inicialmente desentrenados. Los resultados de los estudios siguen siendo mixtos, y algunos estudios no observan ninguna diferencia en las adaptaciones centrales y periféricas entre CT y HIT (Berger et al., 2006; Edge et al.2006; Overend et al., 1992) mientras que otros observan mayores mejoras con HIT (Daussin et al., 2008a; Daussin et al., 2008b; Helgerud et al., 2007). Cuando se observan diferencias, estas apuntan en el sentido de que el trabajo continuo en intensidades submáximas promueve mayores adaptaciones periféricas y el HIT promueve mayores adaptaciones centrales (Helgerud et al., 2007).
Hasta hace poco tiempo, los estudios controlados donde se comparara directamente CT y HIT en sujetos altamente entrenados estaban esencialmente ausentes en la literatura. Sin embargo, en los noventa aparecieron algunos estudios de un solo grupo realizados con atletas de resistencia. Acevedo y Goldfarb (1989) observaron un mejor rendimiento en 10 km y tiempo hasta el agotamiento en cinta rodante al mismo ritmo con una pendiente de 2% en corredores altamente entrenados que aumentaron su intensidad de entrenamiento a 90-95 % de VO2max en tres de sus entrenamientos diarios por semana. En estos atletas altamente entrenados, el VO2max no cambió después de 8 semanas de intensificación del entrenamiento, pero se observó un desplazamiento hacia la derecha en el perfil del lactato sanguíneo. En 1996-97, los científicos deportivos sudafricanos publicaron los resultados de una intervención con un solo grupo que involucraba a ciclistas competitivos (Lindsay et al., 1996; Weston et al., 1997). Ellos entrenaron a ciclistas regionales competitivos que fueron seleccionados específicamente para el estudio, basados en el criterio de que no habían realizado ningún entrenamiento intervalado en los 3-4 meses previos al comienzo del estudio. Cuando se remplazó 15% de su volumen de entrenamiento normal con entrenamiento intervalado 2 días por semana durante 3-4 semanas (seis sesiones de entrenamiento de seis series de 5-min de alta intensidad), se observaron mejoras modestas en el rendimiento en pruebas contrarreloj de 40-km, en la producción de potencia máxima sostenida (PPO), y en el tiempo hasta el agotamiento al 150% de PPO. No se observaron cambios en las mediciones fisiológicas tales como VO2max y el perfil del lactato. Luego Stepto y colegas abordaron el aspecto de la optimización del entrenamiento intervalado en una muestra similar de ciclistas entrenados regionalmente que no habían realizado entrenamiento intervalado (Stepto et al., 1999). Los autores compararon series de intervalos que iban de 80 a 175% de la potencia aeróbica máxima (con una duración de 30 s a 8 min, 6-32 min de trabajo total). Los grupos eran de tamaño pequeño (n=3-4), pero el grupo que mejoró consistentemente el rendimiento en el test de resistencia (~3%) había usado intervalos de 4-min a 85 % de la potencia aeróbica máxima (PPO). Estos estudios controlados de intensificación de entrenamiento confirmaron esencialmente lo que atletas y entrenadores conocían hace décadas: algunos entrenamientos intervalados de alta intensidad deben integrarse en el programa de entrenamiento para lograr las mejoras en el rendimiento óptimas. Estos estudios también despertaron mucho interés sobre el papel del HIT en el desarrollo del rendimiento de los atletas que, en los últimos años, se ha acrecentado aún más.
Si con algo de HIT (1-2 series por semana) se le da un empujón al rendimiento, ¿más puede ser mejor?. Billat y colegas exploraron esta pregunta inicialmente en un grupo de corredores de medio fondo que realizaron seis sesiones por semana de CT sólo. Observaron que al aumentar la intensidad del entrenamiento a cuatro sesiones de CT, una sesión de HIT y una sesión en el umbral del lactato (LT, se producían mejoras en la velocidad de carrera en el VO2max (pero no en el propio VO2max) y en la economía de carrera. Una intensificación adicional a dos sesiones de CT, tres sesiones de HIT y una sesión en el LT cada semana no aportó beneficios adaptativos adicionales, pero aumentó el estrés subjetivo frente al entrenamiento y los indicadores de inminente sobre entrenamiento (Billat et al., 1999). De hecho, la intensificación del entrenamiento durante períodos de 2-8 semanas con series de alta intensidad frecuentes (3-4 sesiones por semana) es una manera eficaz de comprometer temporalmente el rendimiento e inducir síntomas de sobreentrenamiento a corto plazo y posiblemente síntomas de sobreentrenamiento en atletas (Halson y Jeukendrup, 2004). Existiría un equilibrio apropiado entre entrenamiento de alta y baja intensidad en la distribución de intensidad diaria del atleta de resistencia. Estos resultados nos permiten plantear dos interrogantes relacionados: ¿cómo entrenan realmente los mejores atletas de resistencia?, y ¿existe una distribución de intensidad de entrenamiento óptima para desarrollar el rendimiento a largo plazo?.
Si bien es posible plantear el argumento que la tradición, resistencia al cambio e incluso la superstición pueden ejercer una influencia negativa sobre los métodos de entrenamiento de los atletas de resistencia de élite, la historia deportiva nos dice que los atletas son innovadores y les gusta experimentar. Observar los métodos de entrenamiento que tienen los mejores atletas de resistencia del mundo, nos aportará una visión mas reveladora de la “mejor práctica" que la que podremos obtener a partir de estudios de laboratorio a corto plazo con sujetos desentrenados o ligeramente entrenados. En el ambiente del rendimiento actual dónde los atletas prometedores tienen tiempo esencialmente ilimitado para entrenar, todos los atletas entrenan mucho y están muy motivados para optimizar el proceso de entrenamiento. Ideas de entrenamiento que parecen buenas pero que no funcionan en la práctica desaparecen. Debido a estas condiciones, nosotros argumentamos que es probable que cualquier modelo consistente de distribución de intensidad de entrenamiento que surja en las disciplinas deportivas, será el resultado de una autoorganización exitosa (evolución) hacia un " óptimo poblacional." El entrenamiento de alto rendimiento es con seguridad un proceso individualizado, pero para nosotros el “optimo poblacional”, representa un enfoque de organización de entrenamiento que permita a la mayoría de los atletas estar saludable, hacer un buen progreso y tener un buen rendimiento en sus eventos más importantes.
Zonas de Intensidad de Entrenamiento
Para describir la distribución de intensidad en atletas de resistencia primero tenemos que acordar una escala de intensidad. Hay diferentes esquemas de zonas de intensidad para elegir. La mayoría de los cuerpos de dirigentes de los deportes nacionales emplean una escala de intensidad basada en los rangos de frecuencia cardíaca relativos a un intervalo de concentración de lactato sanguíneo máximo asociado. Los enfoques de las investigaciones varían, pero diferentes estudios de investigación recientes han identificado zonas de intensidad basadas en los umbrales ventilatorios. A continuación analizaremos un ejemplo de cada una de estas escalas.
La Tabla 1 presenta las escalas de intensidad que se utilizan en todos los deportes de resistencia en Noruega. Una crítica válida a esta escala es que no explica la variación individual en la relación entre la frecuencia cardíaca y el lactato sanguíneo, o la variación específica de la actividad, tal como la tendencia a que las concentraciones máximas de lactato sanguíneo en estado estable sean mas altas en actividades que activan menos masa muscular (Beneke y von Duvillard, 1996;Beneke et al., 2001).
Tabla 1. Escala típica de las cinco zonas para prescribir y supervisar el entrenamiento de atletas de resistencia.
La escala de frecuencia cardíaca ha sido levemente simplificada en comparación con la escala real utilizada por la Federación Noruega de los Juegos Olímpicos, que se basa principalmente en décadas de evaluaciones de esquiadores de fondo, biatletas y remeros.

La escala de frecuencia cardíaca ha sido levemente simplificada en comparación con la escala real utilizada por la Federación Noruega de los Juegos Olímpicos, que se basa principalmente en décadas de evaluaciones de esquiadores de fondo, biatletas y remeros.
Figura 1. Tres zonas de intensidad definidas por la determinación fisiológica del primer y segundo umbral ventilatorio utilizando los equivalentes ventilatorios para O2 (VT1) y CO2 (VT2).
Planes de Entrenamiento y Señalización celular
Los atletas no entrenan en la misma intensidad o con la misma duración todos los días. Estas variables se manejan día a día con metas implícitas para maximizar la capacidad fisiológica a lo largo del tiempo y permanecer saludables. De hecho, la primera es bastante dependiente de la última. La frecuencia de entrenamiento también es una variable crítica manejada por el atleta. Esto es particularmente evidente al comparar a los atletas más jóvenes (frecuentemente entrenan 5-8 veces por semana) con los atletas más maduros que tienen un nivel de rendimiento máximo (frecuentemente entrenan 10-13 sesiones por semana). El aumento gradual de la frecuencia de entrenamiento (y no entrenar con sesiones de mayor duración) es el responsable de la mayoría de los incrementos en la cantidad de horas de entrenamientos anuales que se observan a medida que los atletas adolescentes maduran. El ciclismo podría ser una excepción a esta regla general, porque la tradición de ciclismo establece sesiones diarias únicas que a menudo tienen una duración de 4-6 h entre los profesionales. Los blancos finales del proceso de entrenamiento son las células individuales. Los cambios en las frecuencias de transcripción de ADN, traducción de ARN y finalmente, la síntesis de proteínas específicas o constelaciones de proteínas, son producidos a través de una cascada de señalización intracelular inducida por la sesión de entrenamiento. Los biólogos moleculares del ejercicio están desentrañando cómo el manejo de la intensidad y la duración del ejercicio modifica específicamente la señalización intracelular y las tasas de síntesis de proteínas resultantes a nivel celular o a nivel muscular/miocardio (Ahmetov y Rogozkin, 2009; Hoppeler et al., 2007; Joseph et al., 2006; Marcuello et al., 2005; McPhee et al., 2009; Yan, 2009). Aproximadamente 85% de todas las publicaciones que involucran expresión génica y ejercicio tienen menos de 10 años, por lo que todavía no sabemos lo suficiente para relacionar los resultados obtenidos mediante la técnica de Western blot con el entrenamiento específico de un atleta.
Es casi seguro que el impacto de la señalización de un determinado estrés físico (intensidad × duración) disminuye con el entrenamiento (Hoppeler et al., 2007; Nordsborg et al., 2003). Por ejemplo, en sujetos desentrenados la actividad de la proteína quinasa α2 (AMPK) activada por AMP aumenta 9 veces por encima de los niveles de descanso después de 120 min de ciclismo a 66 % VO2max. Sin embargo, después de sólo 10 sesiones de entrenamiento, prácticamente no se observa ningún aumento en AMPK después de la misma serie de ejercicios (McConell et al., 2005). El manejo de la intensidad y la duración del ejercicio también afecta las respuestas sistémicas de estrés asociadas al entrenamiento. Plantear esta conexión es mas complicado dado que los recientes resultados sugieren que el agotamiento del glucógeno muscular puede aumentar las adaptaciones al entrenamiento y la suplementación con antioxidantes pueden inhibirlas (Brigelius-Flohe, 2009; Gómez-Cabrera et al., 2008; Hansen et al., 2005; Ristow et al., 2009; Yeo et al., 2008). Parece justo concluir que aunque nosotros sospechamos que existen diferencias importantes, todavía no podemos relacionar con detalle las variables de entrenamiento específicas (por ejemplo, 60 min contra 120 min a 70 % VO2max) con las diferencias en la señalización celular. Nuestra visión sobre el proceso de adaptación sigue siendo limitada a una escala mayor. Podemos identificar algunos potenciales factores de señalización que se asocian con una mayor intensidad del ejercicio durante una determinada duración (Tabla 2) o con una mayor duración en una determinada intensidad submáxima (Tabla 3). Algunos son potencialmente adaptativos y otros desadaptativos. Probablemente se produce un solapamiento sustancial de efectos entre extender la duración del ejercicio y aumentar la intensidad del mismo.
Tabla 2. Cambios fisiológicos importantes asociados con un aumento en la intensidad del ejercicio de 70% de VO2max a ≥ 90% VO2max
para una determinada duración de ejercicio. a Si el estiramiento del
cardiomiocito induce señales intracelulares que conducen a la
hipertrofia ventricular, entonces, tal vez es importante que el
miocardio se estire mas en los momentos de transición de trabajo a
recuperación cuando la frecuencia cardíaca disminuye y el retorno
venoso se mantiene transitoriamente elevado.

Aunque sea difícil de aceptar para algunos fisiólogos del ejercicio,
los atletas y entrenadores no necesitan saber demasiada fisiología del
ejercicio para entrenar eficazmente. Tienen que ser sensibles a cómo
el manejo del entrenamiento afecta la salud del atleta, la tolerancia
diaria al entrenamiento y al rendimiento, y hacer ajustes efectivos. A
lo largo del tiempo, un atleta exitoso probablemente organizará su
entrenamiento de determinada manera con el fin de maximizar los
beneficios adaptativos para una carga determinada de estrés percibido.
Es decir, nosotros podemos asumir que los atletas altamente exitosos
integran esta experiencia de retroalimentación a lo largo del tiempo
para maximizar los beneficios del entrenamiento y minimizar el riesgo de
obtener resultados negativos tales como enfermedad, lesión,
estancamiento o sobreentrenamiento.
Tabla 3. Cambios fisiológicos importantes asociados con el aumento en la duración del ejercicio de intensidad sub-máxima de 60-70 % VO2max de 45 min a 120 min.

Intensidad del Entrenamiento de Atletas de Resistencia de Elite Las descripciones empíricas de la distribución real de la intensidad del entrenamiento en los atletas altamente entrenados han aparecido recientemente en la literatura. La primera vez que uno de nosotros (Seiler) dio una conferencia sobre el tema fue 1999, y había pocos datos concretos para presentar, pero gran cantidad de anécdotas y de conjeturas informadas. Carl Foster, Jack Daniels y Seiler publicaron un capítulo de un libro ese mismo año, "Perspectives on Correct Approaches to Training (Perspectivas sobre las metodologías correctas de entrenamiento)" que sintetizaba lo que nosotros conocíamos en ese momento (es posible leer el capítulo en Google Books). En ese momento, la mayor parte de la discusión e investigación relacionada al proceso de entrenamiento de resistencia se centraba en los factores asociados con el sobreentrenamiento (un desastre en el control del entrenamiento), con poco enfoque en lo que caracterizaba al "entrenamiento exitoso". La base empírica para describir la distribución de intensidad de entrenamiento exitosa es más fuerte luego de 10 años.
Robinson et al. (1991) publicó lo que según los autores era "el primer esfuerzo para cuantificar la intensidad de entrenamiento por medio del uso de "datos de entrenamiento longitudinales objetivos”. Los autores estudiaron las características de entrenamiento de 13 varones de clase nacional, corredores de Nueva Zelanda con distancias que iban desde 1500 m hasta maratón. Los autores usaron datos de frecuencia cardíaca recolectados durante el entrenamiento y los relacionaron con los resultados de determinaciones estandarizadas de cinta rodante de frecuencia cardíaca y velocidad de carrera en una concentración de lactato sanguíneo de 4-mM (mal llamado umbral anaeróbico en ese momento). Durante un período de recolección de datos de 6-8 semanas que correspondía a la fase de preparación, estos atletas informaron que sólo el 4% de todas las sesiones de entrenamiento fue entrenamientos intervalado o competencias. Durante las sesiones de entrenamiento restantes, la frecuencia cardíaca media fue solo 77% de sus frecuencias cardíacas en la concentración de lactato sanguínea de 4 mM. Esta frecuencia cardíaca se traduce tal vez en 60-65% de VO2max. Los autores concluyeron que mientras que los resultados de sus prueba fisiológicas eran similares a los obtenidos en estudios anteriores con corredores altamente entrenados, la intensidad de entrenamiento de estos corredores era quizás inferior a la óptima, en base a las recomendaciones predominantes de realizar la mayor parte del entrenamiento en, o alrededor del umbral del lactato/anaeróbico.
En una de las primeras cuantificaciones rigurosas de distribución de intensidad de entrenamiento informadas, Mujika et al. (1995) cuantificaron la distribución de intensidad de entrenamiento de nadadores de nivel nacional e internacional durante una temporada completa sobre la base de cinco zonas de concentración de lactato sanguíneo. A pesar de estar especializados en eventos de 100 m y 200 m que requieren ~60 a 120 s, estos atletas nadaron 77 % de los 1150 km recorridos durante una temporada en una intensidad por debajo de 2 mM de lactato sanguíneo. La distribución de la intensidad de los nadadores especialistas en 400 y 1500 m no se informó, pero probablemente se inclinó más hacia el nado de alto volumen y baja intensidad.
Billat et al. (2001) realizaron evaluaciones fisiológicas y extrajeron datos de los diarios de entrenamiento de maratonistas franceses y portugueses. Ellos clasificaron la intensidad del entrenamiento en términos de tres velocidades: maratón, 10 km, y 3 km. Durante las 12 semanas previas a las competencias de maratón olímpicas, los atletas de este estudio corrieron 78 % de sus kilómetros de entrenamiento por debajo de la velocidad de maratón, sólo 4% en velocidad de carrera de maratón (probablemente cercana al umbral ventilatorio 1 (VT1)), y 18% en velocidad de 10 km o 3 km (probablemente ≥ VT2). Esta distribución de intensidad de entrenamiento fue idéntica en los atletas de alto nivel (<2h 10km="" 11="" 16min="" 32min="" 38min="" alta="" atletas="" cantidad="" clase="" corrieron="" de="" distancia="" ella.="" en="" encima="" h="" kil="" la="" los="" m="" mayor="" metros="" min="" mujeres="" nbsp="" o="" p="" para="" pero="" por="" proporcionalmente="" s="" totales="" una="" varones="" velocidad="" y=""> Hay un mito sobre los corredores de Kenia por la intensidad alta de su entrenamiento. Es interesante que con los datos de otro estudio realizado por Billat et al. (2003), nosotros calculamos que corredores Keniatas de elite de 5km y 10 km tanto varones como mujeres, corrieron ~85% de sus kilómetros de entrenamiento semanales por debajo de la velocidad del umbral de lactato.
El primer estudio realizado para cuantificar la intensidad del entrenamiento con corredores donde se utilizaron tres zonas de intensidad fue el de Esteve-Lanao et al. (2005). Los autores siguieron el entrenamiento de ocho corredores de distancia españoles de nivel regional y nacional durante un período de seis meses dividido en ocho mesociclos de 3 semanas. Se midió la frecuencia cardíaca para cada sesión de entrenamiento para calcular el tiempo destinado a cada zona de frecuencia cardíaca definido a través de evaluaciones en cinta rodante. Afirmaron que habían cuantificado mas de 1000 grabaciones de frecuencia cardíaca. En promedio estos atletas corrieron 70 km/sem durante un período de seis meses, con 71 % de tiempo de carrera en la Zona 1, 21 % en la Zona 2 y 8 % en la Zona 3. La intensidad de entrenamiento media fue 64 % del VO2max. Además informaron que los tiempos de rendimiento tanto en carreras largas como cortas, se correlacionaron de manera muy negativa con el tiempo total de entrenamiento en la Zona 1. No observaron ninguna correlación significativa entre la cantidad de entrenamiento de alta intensidad y el rendimiento en la carrera.
Los remeros que compiten en la distancia de 2000 m requieren 6-7 min. Steinacker et al. (1998) informaron que el entrenamiento de resistencia extenso (sesiones de 60 a 120 min a < 2 mM de lactato sanguíneo) predominaba en el volumen de entrenamiento de remeros de élite alemanes, dinamarqueses, holandeses, y noruegos. El remo en intensidades más altas abarcaba ~4-10% del tiempo total de remo. Los datos también sugirieron que remeros alemanes que se preparaban para los campeonatos mundiales no realizaban esencialmente nada de remo en la intensidad del umbral, pero en cambio o entrenaban por debajo de concentraciones sanguíneas de 2 mM o en intensidades que se encontraban entre 6-12 mM.
Seiler colaboró con Åke Fiskerstrand, entrenador y coordinador de desarrollo de talentos del equipo nacional de remo para analizar los antecedentes históricos de organización del entrenamiento de los remeros noruegos ganadores de medallas internacionales (Fiskerstrand y Seiler, 2004). Usando datos de encuestas, registros de entrenamientos de atletas y registros de estudios fisiológicos, los autores cuantificaron la distribución de intensidad de entrenamiento de 27 atletas que habían ganado medallas mundiales u olímpicas entre los años setenta y noventa. Pudieron comprobar que durante tres décadas: el volumen de entrenamiento había aumentado 20 % aproximadamente y predominaba el volumen de baja intensidad; la cantidad de horas mensuales de entrenamiento de alta intensidad había disminuido un tercio; el entrenamiento de esprint de intensidad muy alta y gran velocidad había disminuido dramáticamente a favor del entrenamiento con intervalos mas largos a 85-95% de VO2max; y aumentó marcadamente la cantidad de campamentos de altitud que realizaron los atletas. A lo largo de esta línea de tiempo de 30 años, el VO2max y el rendimiento en ergómetros de remo aumentó ~10% y no se observaron variaciones en la talla o en la masa corporal. La mayoría de los cambios se produjeron entre los años setenta y los ochenta, lo que coincidió con los mayores ajustes en la intensidad del entrenamiento.
Más recientemente, Gullich et al. (2009) describieron el entrenamiento de remeros junior de clase mundial de Alemania durante un período de 37 semanas que culminaba en los campeonatos nacionales y en las carreras de clasificación para los campeonatos mundiales. Eran remeros junior muy talentosos, y 27 de los 36 atletas obtuvieron medallas en los campeonatos mundiales para menores que se realizaron luego del período de estudio. Notablemente, 95% de su entrenamiento de remo se realizó por debajo de la concentración de lactato sanguíneo de 2 mM, sobre la base del monitoreo diario de la frecuencia cardíaca y de determinaciones en ergómetros de remo en el umbral, realizadas al comienzo de la temporada. Esta fuerte predominancia de entrenamiento de resistencia extenso se mantuvo en los mesociclos. Sin embargo, el volumen relativamente pequeño de trabajo en zona 2 y zona 3 cambió hacia intensidades más altas al ir de la fase de preparación básica hacia la fase de competición. Es decir, la distribución de intensidad se volvió más polarizada. Es importante señalar que la asignación del tiempo en zona en base a los puntos de corte de frecuencia cardíaca (el tipo de análisis realizado por los fabricantes del software para relojes de medición de frecuencia cardíaca) subestima el tiempo destinado a ejercicio de alta intensidad y el impacto de ese trabajo en la carga de estrés de una sesión de ejercicio (Seiler y Kjerland, 2006). Aunque los resultados están sesgados por este problema, aún existe un cambio claro en la distribución de intensidad hacia los volúmenes grandes de entrenamiento de intensidad baja a moderada. Nosotros también evaluamos retrospectivamente si existía alguna diferencia en las características del entrenamiento de los junior en un subgrupo de remeros donde algunos, luego de tres años, obtendrían medallas internacionales en la categoría senior (14 de 36 atletas) y los restantes atletas de la muestra continuaron compitiendo a nivel nacional. La única característica física o de entrenamiento que distinguió a los remeros más exitosos de sus pares fue una tendencia a distribuir su entrenamiento de un modo más polarizado; es decir, ellos realizaron una cantidad de remo significativamente mayor en intensidades aeróbicas muy bajas y en las intensidades más altas. Nosotros concluimos que la gran polarización observada podría deberse al mejor manejo de la intensidad (manteniendo el entrenamiento duro como duro y el entrenamiento fácil como fácil) de los atletas más exitosos. Esta polarización podría ejercer un efecto protector frente al estrés excesivo.
Se sabe que los ciclistas de ruta profesionales realizan volúmenes de entrenamiento muy altos, hasta de 35000 km por año. Zapico y colegas (2007) utilizaron el modelo de 3 zonas de intensidad para realizar un seguimiento de las características de entrenamiento de noviembre a junio de un grupo de ciclistas españoles de élite, menores de 23 años. Además, realizaron una evaluación fisiológica al comienzo de la temporada y al final de los mesociclos invernal y primaveral. Se observó un aumento en el volumen de entrenamiento total y un aumento de cuatro veces en el entrenamiento de la Zona 3 entre el mesociclo invernal y el primaveral (Figura 2), pero no se observaron aumentos adicionales en la potencia en VT1, VT2 o en VO2max entre el fin de los mesociclos invernal y primaveral (Figura 3), a pesar de la intensificación del entrenamiento. Anecdóticamente, este hallazgo no es raro, a pesar de que los atletas se sienten más estrenados. Podría ser que la determinación de VT2 y de VO2max por los métodos tradicionales puede pasar por alto un aumento importante en la duración que se puede mantener en las cargas de trabajo asociadas.
Figura 2. Intensidad y volumen del entrenamiento de ciclismo de ciclistas españoles de elite menores de 23 años realizado entre noviembre y junio. Datos obtenidos y vueltos a dibujar de Zapico et al., 2007).
Figura 3. Respuesta a la periodización de la intensidad y volumen de entrenamiento de ciclistas españoles de élite menores de 23 años. Resultados de los tests fisiológicos de pruebas realizadas antes de comenzar el mesociclo invernal (Test 1), al final del mesociclo invernal (Test 2), y al final del mesociclo primaveral (Test 3). Datos vueltos a dibujar de Zapico et al. (2007).
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Cita
Cita en PubliCE PremiumStephen Seiler y Espen Tønnessen (2015). Intervalos, Umbrales y Larga Distancia: Rol de la Intensidad y la Duración en el Entrenamiento de Resistencia – Parte 1. PubliCE Premium.
http://g-se.com/es/entrenamiento-en-ciclismo/articulos/intervalos-umbrales-y-larga-distancia-rol-de-la-intensidad-y-la-duracion-en-el-entrenamiento-de-resistencia-parte-1-1908
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